{"id":1773,"date":"2012-11-14T08:48:00","date_gmt":"2012-11-14T08:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/codexcalixtinus.es\/codice-calixtino-libro-i-traduccion-parte-ii\/"},"modified":"2026-10-30T17:06:02","modified_gmt":"2026-10-30T17:06:02","slug":"codice-calixtino-libro-i-traduccion-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/facsimil.club\/en\/codice-calixtino-libro-i-traduccion-parte-ii\/","title":{"rendered":"Codex Calixtinus Book I (Translation) part II"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\" style=\"text-align: left;\">\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/cabeceracodex.jpg\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"256\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/cabeceracodex-300x120.jpg\" width=\"640\" \/><\/a><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Libro I Capitulo XVII<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>SERM\u00d3N DEL SANTO PAPA CALIXTO EN LA SOLEMNIDAD DE LA ELECCI\u00d3N Y  TRASLACI\u00d3N DEL SANTIAGO AP\u00d3STOL QUE SE CELEBRA EL 30 DE DICIEMBRE.<\/p>\n<p>El  d\u00eda venerando de la festividad de Santiago Ap\u00f3stol, hermanos, hoy ha  amanecido para el mundo: saltemos de gozo y alegr\u00e9monos de \u00e9l. Este d\u00eda  es m\u00e1s c\u00e9lebre que otros muchos, m\u00e1s esclarecido, m\u00e1s ilustre, m\u00e1s digno  que los dem\u00e1s d\u00edas, m\u00e1s santo que otros; en \u00e9l, pues, Santiago Ap\u00f3stol,  patrono de Galicia, alegr\u00f3 los cielos con su entrada espiritual  felizmente, adorn\u00f3 a los espa\u00f1oles y especialmente a los gallegos con su  presencia corporal y los enriqueci\u00f3 prodigando sus milagros. Los cielos  en este d\u00eda para siempre dot\u00f3, el que las tierras con su fe enriqueci\u00f3.  Por ello se alegra en los cielos el cortejo de los \u00e1ngeles y aqu\u00ed en la  tierra se alegra la santa Madre Iglesia. Doble solemnidad se celebra  hoy por los fieles: la de la elecci\u00f3n del mismo Santiago, c\u00f3mo en las  orillas del mar de Galilea fue elegido por el Se\u00f1or en el n\u00famero de los  ap\u00f3stoles, juntamente con Juan, Pedro y Andr\u00e9s, y la de la traslaci\u00f3n  del mismo; esto es: de qu\u00e9 modo su precios\u00edsimo cuerpo fue trasladado de  Jerusal\u00e9n a la ciudad de Compostela. Aqu\u00ed tenemos las venerables  fiestas apost\u00f3licas, sacrosantas, que deben ser celebradas por todos, a  las que todo el mundo debe rendir culto, en las cuales se dan por Dios a  los justos premios celestiales; a los pecadores se les promete la salud  eterna. C\u00f3mo en este d\u00eda el venerable ap\u00f3stol Santiago fue elegido, lo  relatan los libros evang\u00e9licos; entre ellos, San Mateo dice as\u00ed:  \u00abCaminando Jes\u00fas, junto al mar de Galilea, vio a los dos hermanos  Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, en la nave reparando as  redes en compa\u00f1\u00eda de su padre y los llam\u00f3. Ellos, pues, inmediatamente,  dejando las redes y a su padre le siguieron\u00bb. De esta misma elecci\u00f3n  otra vez hace menci\u00f3n San Pablo diciendo: \u00abDios elige a los que, seg\u00fan  el mundo, son necios, para confundir a los sabios. Y Dios elige a los  d\u00e9biles, seg\u00fan el mundo, para confundir a los fuertes. Y a los bajos y  miserables eligi\u00f3 el Se\u00f1or y a los que no son nada para confundir a los  que son: para que la carne de ning\u00fan modo se glor\u00ede ante \u00e9l\u00bb. Tambi\u00e9n  Sedulio, esclarecido poeta, considerando esta elecci\u00f3n de Santiago,  cant\u00f3 as\u00ed con pluma fiel para alabanza de Cristo: Toma en seguida entre  los pescadores disc\u00edpulos aptos<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">Para pescar a las almas humanas que en pos de los goces<br \/>Fr\u00edvolos corren del mundo, y se lanzan cual las azuladas <br \/>Olas a ciegas nadando a trav\u00e9s del abismo inseguro. <br \/>A estos disc\u00edpulos El les infunde una vida m\u00e1s alta, <br \/>Sin que la gloria de hablar flatulento ni sangre soberbia <br \/>Dde una vana nobleza los nutran, sino que callada <br \/>Fama y un halo de luz que humildemente refulge, <br \/>Puedan hacerlos del pueblo los m\u00e1s cercanos al cielo. <br \/>Dios poderoso eligi\u00f3 a los simples y bajos del mundo<br \/>Quebrantando a los fuertes y confundiendo a los sabios. <\/div>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 modo se hizo la traslaci\u00f3n del mismo Ap\u00f3stol?. Por boca de  muchos fieles se viene asegurando, que el venerable cuerpo entero, que  hab\u00eda sido degollado por Herodes, acompa\u00f1\u00e1ndolo un \u00e1ngel por el mar fue  trasladado en una navecilla por sus disc\u00edpulos de Jerusal\u00e9n a Galicia  entre grandes manifestaciones milagrosas. La cual Galicia y Espa\u00f1a,  debido a la traslaci\u00f3n del mismo, por la predicaci\u00f3n de los disc\u00edpulos  apost\u00f3licos, regenerados por la gracia del bautismo, ha obtenido el  reino de los cielos. Sobre esta venerada traslaci\u00f3n s\u00e9anos permitido  decir lo que en otro tiempo dijo el Sabio: \u00abEl que agradando a Dios se  hizo digno de su amor y en vida fue trasladado de entre los pecadores\u00bb.  Otra vez en este d\u00eda, para gloria del Ap\u00f3stol, la Iglesia militante  suele cantar alegremente diciendo as\u00ed: Santiago plugo a Dios y fue  trasladado al Para\u00edso, para perdonar los pecados a los pueblos. <\/p>\n<p>Mas lo que podemos comprender en su traslaci\u00f3n y en su elecci\u00f3n, vamos a  meditarlo. Por cierto, en su elecci\u00f3n se nos muestra el abandono de las  culpas y la perseverancia en las buenas obras en cuanto al orden moral;  en su traslaci\u00f3n se nos prefigura el descanso eterno. As\u00ed, pues, el  Santo Ap\u00f3stol el d\u00eda en que fue elegido deja no s\u00f3lo la barca, a su  padre y a su madre y sus propios bienes, sino tambi\u00e9n el conjunto  vicioso de su vida anterior por el amor divino; de ah\u00ed su perseverancia  en las obras buenas; as\u00ed tambi\u00e9n nosotros debemos desmoronar el c\u00famulo  de nuestros vicios y perseverar en las obras buenas. Por tanto, pues, le  orden\u00f3 Dios abandonar todo, porque no quiere que los que le sirven se  preocupen de los bienes terrenos, estando s\u00f3lo atentos a los bienes  celestiales. Pues, como dice el Ap\u00f3stol, ninguno que siga las milicias  de Dios, debe entrometerse en los negocios el siglo, para agradar al que  le eligi\u00f3. <\/p>\n<p>Por la barca, que en medio de las olas del mar, al  llamamiento del Se\u00f1or, abandon\u00f3 Santiago, se figura de un modo t\u00edpico la  sinagoga de los jud\u00edos, la cual se balanceaba entre los preceptos  peligrosos, como la barca entre las olas del mar; y a \u00e9sta el g\u00e9nero  humano, ante la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, posterg\u00f3, como hizo Santiago con  su navecita y entr\u00f3 en la Iglesia Cat\u00f3lica. Por las redes podemos  entender la Ley antigua de circuncisi\u00f3n y sacrificio, en la que el  pueblo jud\u00edo, como una multitud de peces, estaba encerrado y como  prisionero, la cual la Iglesia de los fieles cristianos abandon\u00f3, porque  recibi\u00f3 la gracia del bautismo nuevo, como Santiago abandon\u00f3 las redes.  <\/p>\n<p>Pero el Zebedeo, padre de Santiago, cuyo nombre quiere decir;  diablo fugitivo y que abandona, se significa el mismo demonio, que  abandonando a Dios se fue al infierno, del cual reneg\u00f3 el g\u00e9nero humano,  siguiendo los preceptos de Cristo, como Santiago abandon\u00f3 a su padre y  subi\u00f3 a la sede, de donde aqu\u00e9l hab\u00eda ca\u00eddo. Por \u00faltimo, en la  traslaci\u00f3n de Santiago se significa el descanso eterno, porque del mismo  modo que el cuerpo del Ap\u00f3stol se traslada para su veneraci\u00f3n desde el  lugar del martirio al lugar del sepulcro y su alma es llevada por los  \u00e1ngeles al descanso eterno; as\u00ed nosotros, desde los sufrimientos de una  vida virtuosa, por medio de la perseverancia en las buenas obras,  subiremos indudablemente al descanso eterno del Para\u00edso. Pues a no ser  por las asperezas de la vida presente, nadie pretenda llegar a la gloria  perenne; el Se\u00f1or lo patentiza cuando dice: \u00abVenid a m\u00ed todos los que  est\u00e1is cansados y cargados y encontrar\u00e9is el descanso para vuestras  almas\u00bb. Y en el libro de la Sabidur\u00eda: \u00abDar\u00e1 Dios el premio de los  trabajos de sus Santos\u00bb. Y el Ap\u00f3stol: \u00abEs preciso entrar por muchas  tribulaciones en el Reino de Dios\u00bb. As\u00ed el Santo Ap\u00f3stol fue elegido en  tal d\u00eda, para arrancar al mundo con su predicaci\u00f3n de las fauces del  demonio; fue trasladado, para favorecer con su patrocinio no solamente a  los gallegos, sino tambi\u00e9n a todos los que visiten el santo sepulcro,  para enriquecerlos con sus beneficios, para iluminarlos con innumerables  milagros y para preparar asiento consigo en la patria celestial a los  que le amen con todo el coraz\u00f3n. En la estaci\u00f3n en que la helada semeja  al cristal y la nieve como harina se siembra sobre el campo y los  hombres todos se encogen por la acci\u00f3n del fr\u00edo, se celebra la fiesta de  la traslaci\u00f3n de Santiago. Y en la estaci\u00f3n en que se recoge el fruto  de la tierra y los h\u00f3rreos se llenan de granos vitales, se celebra su  martirio. He aqu\u00ed su significado: la \u00e9poca oportuna en la que se celebra  la pasi\u00f3n de Santiago significa la vida presente a prop\u00f3sito para hacer  el bien; y la \u00e9poca en que se celebran su elecci\u00f3n venerable y su  traslado y en la que todo el g\u00e9nero humano es atormentado por la  violencia el fr\u00edo, significa la vida futura en la que nada es dado  hacer. Por tanto, el que en esta vida no realiza el bien del alma, en la  futura tendr\u00e1 que mendigar de un modo especial. Mas no debemos pasar en  silencio; es m\u00e1s, debemos narrar y corregir las invenciones ap\u00f3crifas  que muchos insensatos y otros que torpemente cayeron en la herej\u00eda, de  nuestro Santiago y de su traslaci\u00f3n se han atrevido a inventar y, aun lo  que es peor, que han consignado por escrito. Unos creen que era hijo de  la madre del Se\u00f1or, lo cual es abominable, porque en el Evangelio y en  la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas, saben, que se le llama hermano del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Otros dicen que \u00e9l mismo, sentado sobre un pedrusco, vino desde  Jerusal\u00e9n a Galicia por en medio de las olas del mar, cumpliendo el  mandato del Se\u00f1or, sin barca alguna, y que un pedazo de este pe\u00f1asco  qued\u00f3 en Jafa. Otros dicen que el mismo pedrusco lo trajeron en la nave  con el cuerpo muerto. Pero yo he comprobado por m\u00ed mismo que una y otra  f\u00e1bula son embusteras. Pues yo he visto por mis propios ojos que se  trataba de un pe\u00f1asco originario de Galicia. No obstante, hay dos  motivos de que debidamente haya de venerarse el antedicho pe\u00f1asco; uno,  porque es tradici\u00f3n de que en el tiempo de la traslaci\u00f3n, al desembarcar  los disc\u00edpulos en el puerto de Iria el cuerpo del Ap\u00f3stol lo colocaron  sobre \u00e9l. Otro motivo, que sin duda es mayor, porque en \u00e9l se celebr\u00f3  devotamente el sacrificio de la Eucarist\u00eda. <\/p>\n<p>Otros dicen que el  Ap\u00f3stol ech\u00f3 una maldici\u00f3n a la tierra de Galicia de que no diera m\u00e1s  vino en adelante, porque una matrona llamada Compostela, seg\u00fan cuentan,  embriagada con vino, se durmi\u00f3 y no anunci\u00f3 al Se\u00f1or, que visit\u00f3 la  Bas\u00edlica, mientras \u00e9l dorm\u00eda en su regazo. <\/p>\n<p>Pues le hab\u00eda  encargado el Ap\u00f3stol, seg\u00fan cuentan, que le avisase cuando el Se\u00f1or  viniese. Otros tambi\u00e9n dicen que el Se\u00f1or, al aparec\u00e9rsele, sosten\u00eda en  sus manos una vara con la corteza mondada y que le prometi\u00f3 que as\u00ed como  aquella vara estaba limpia de c\u00e1scara, as\u00ed los fieles que se dirigiesen  al santuario quedar\u00edan limpios de los pecados. Cuyo error f\u00e1cilmente se  refuta. Pues si el pecador se limpia, como la vara, no queda bien  purificado. Porque la vara no se limpia interiormente, sino  exteriormente; en cambio, el pecador interior y exteriormente; esto es:  en el alma y en el cuerpo debe ser purificado. Otros dicen que los  \u00e1ngeles hablaron abiertamente en la Bas\u00edlica del Ap\u00f3stol y que cantaron  en presencia de todos los fieles en otro tiempo. Otros suenan que los  \u00e1ngeles por los aires trajeron su cuerpo de Jerusal\u00e9n a Galicia sin  aportaci\u00f3n humana. Otros, igualmente, charlan que el mismo cuerpo fue  tra\u00eddo en una nave de cristal de Jerusal\u00e9n a Galicia, navegando los  tripulantes sobre las olas del mar. Los sue\u00f1os y f\u00e1bulas de todos estos y  de los que a ellos se parezcan los calificamos de ap\u00f3crifos, los  rechazamos de plano y del todo los destruimos de ra\u00edz, y llega nuestro  furor a su colmo prohibiendo bajo anatema que nadie se atreva a escribir  algo acerca de \u00e9l, a no ser lo aut\u00e9ntico, que se contiene en el c\u00f3dice  llamado Jacobeo. Pues \u00e9ste contiene lo necesario para leer, o cantar en  las fiestas de Santiago, lo cual est\u00e1 sacado de libros aut\u00e9nticos, como  consta en \u00e9l. Los milagros, sin embargo, que el mismo Santo haya de  realizar en adelante, que tengan la comprobaci\u00f3n de dos o tres testigos,  permitimos que se escriban para edificaci\u00f3n de los fieles. Pues nos,  que rechazamos los anteriores errores, y que acatamos cat\u00f3licamente los  testimonios acerca del Santo y que estamos investigando sus gloriosas  gestas, nos alegramos en la tierra de quien los \u00e1ngeles se alegran en la  patria celestial. <\/p>\n<p>Los corazones de muchos se entusiasman con  las alabanzas de los hombres, mas a m\u00ed s\u00e9ame permitido hablar de los  justos. Pues la inclinaci\u00f3n natural nos mueve a escribir en un libro la  obra de virtud del vencedor; por doble raz\u00f3n: una, porque es natural  ensalzar las glorias de los hombres grandes, pues el que calla lo bueno  en cierto modo es autor de difamaci\u00f3n. Otra causa me mueve, pues el que  lee sus hechos, encendido en su amor aspira a cosas mejores; pues dice  el Salmista: \u00abAlabad al Se\u00f1or en sus santos\u00bb. Pues si se nos manda  alabar al Se\u00f1or en sus santos, mucho m\u00e1s debemos venerar dignamente a  Santiago, quien vio al Hijo de Dios en forma humana transfigurarse en la  majestad del padre en el monte Tabor, al que ni Mois\u00e9s en el monte  Sina\u00ed, ni Abraham en las faldas del Mambre, ni Jacob en el monte Bethel,  ni cualquiera de los dem\u00e1s santos pudieron ver en otro tiempo en su  plena majestad. Este es, pues, aquel justo que anda en la eterna memoria  de los \u00e1ngeles y de los hombres, como dice el Salmista: \u00abEn la memoria  eterna estar\u00e1 el justo\u00bb. La eterna memoria se llama la felicidad del  reino de los cielos, en la cual el justo que ha obrado bien es alabado  sin meta por los \u00e1ngeles. Con raz\u00f3n Santiago anda dignamente en la  memoria de los \u00e1ngeles y de los hombres, porque ha pasado a ser la  alegr\u00eda de los pueblos, porque en esta peregrinaci\u00f3n s\u00f3lo estando en  cuerpo, en su pensamiento y anhelos mora en la eterna patria. Libre de  las ligaduras de la carne, devolvi\u00f3 doblado al alto Rey el talento, que  el Se\u00f1or le hab\u00eda dado. Por lo cual con just\u00edsima raz\u00f3n le ser\u00e1 dicho en  el d\u00eda de la recompensa: \u00abAl\u00e9grate siervo bueno y fiel, puesto que has  sido fiel en las cosas peque\u00f1as, te pondr\u00e9 al frente de cosas mayores;  entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb. Por lo cual, para gloria de Santiago  podemos aplicarle lo que se dijo por el Sabio: \u00abEl justo germinar\u00e1 como  lirio y florecer\u00e1 eternamente ante el Se\u00f1or\u00bb. <\/p>\n<p>El lirio muere en  sus hojas en el invierno y produce blancas y hermosas flores con  agradable olor en el verano. Por el lirio que muere en el invierno y en  el verano da blancas flores olor\u00edferas se representa a Santiago, el  cual, as\u00ed como en la estaci\u00f3n del invierno sufre en este mundo las  aflicciones de su martirio, en la alegr\u00eda estival, esto es, en la  frondosidad del Para\u00edso eternamente florece ante Dios con los m\u00e9ritos de  sus buenas obras. Olor agradable emite el lirio; porque Santiago, como  dice San Pablo, fue el buen olor de Cristo en todo lugar, predicando,  orando, obrando bien, dando a todos ejemplo de todas las virtudes. El  lirio muere por las hojas, pero reto\u00f1a de las ra\u00edces como Santiago  mortific\u00f3 a su hombre exterior, con sus muchos trabajos, pero vivific\u00f3 a  su hombres interior, aumentado sus virtudes. Las virtudes medicinales  del lirio as\u00ed las describe Diosc\u00f3rides, maestro de Medicina: El lirio es  muy conocido por los m\u00e9dicos; pues sus propiedades pueden ablandar la  dureza de los nervios, sus hojas cocidas causan alivio poni\u00e9ndolas sobre  las quemaduras y curan las mordeduras de serpiente. Su jugo mezclado  con miel y cocido en vasija nueva, sana las viejas heridas. Tambi\u00e9n la  ra\u00edz asada y pulverizada mezclada con aceite es buena para las  quemaduras y ablanda la matriz y favorece la purgaci\u00f3n menstrual. Su  semilla, dada en bebida, provoca la menstruaci\u00f3n, acelera el parto y es  \u00fatil contra la mordedura de serpiente. La flor del lirio es \u00fatil contra  toda dureza de la matriz. Las propiedades del lirio, se dice que  ablandan las durezas de los nervios corporales; as\u00ed, Santiago, lleno de  la fortaleza del Esp\u00edritu Santo, por medio de las absoluciones consta  que hizo que se relajasen los fuertes pecados de las almas y los duros  v\u00ednculos de los vicios. Las hojas del lirio cocidas benefician las  partes atacadas por el fuego, porque las obras buenas de Santiago y sus  divinas palabras, aprovechan, a\u00fan, al g\u00e9nero humano abrasado en las  llamas del vicio. Las hojas del lirio cocidas benefician las partes  atacadas por el fuego, porque las obras buenas de Santiago y sus divinas  palabras, aprovechan, a\u00fan al g\u00e9nero humano abrasado en las llamas del  vicio. Las hojas del lirio curan las mordeduras de serpiente en los  cuerpos; as\u00ed, Santiago, con sus predicaciones y absoluciones, cur\u00f3 las  asechanzas del demonio en las almas de los pecadores. As\u00ed como la  serpiente con el veneno de su aguij\u00f3n pica en la carne del hombre, el  demonio ataca a la mente con sus malvadas sugestiones. El jugo del lirio  cura las inveteradas heridas; pues el mismo Santiago cura los errores  de la Antigua Ley y las p\u00fatridas heridas de los pecados, por su  predicaci\u00f3n meliflua y por la absoluci\u00f3n divina. La ra\u00edz del lirio asada  y mezclada con aceite es conveniente para as quemaduras, y favorece la  purgaci\u00f3n menstrual; pues la fe apost\u00f3lica, mezclada con el fuego del  Esp\u00edritu Santo y con el aceite de la misericordia y de la piedad e  infundida en el alma por la predicaci\u00f3n divina sirve de alivio al g\u00e9nero  humano abrasado por las llamas de los vicios; y por el agua del  bautismo le causa la limpieza de sus delitos. El hecho de que la semilla  del lirio dada en una bebida provoca la menstruaci\u00f3n y cura la  mordedura de serpiente, tiene el mismo significado que la ra\u00edz y la  flor. El hecho de que acelera el parto, significa la castidad virginal  de la bienaventurada (Virgen) Mar\u00eda, que debe ser cre\u00edda de los fieles.  Por lo cual ya un sabio en alabanza de la misma Virgen muy acertadamente  cant\u00f3; \u00abEl lirio de la castidad floreci\u00f3 porque el Hijo de Dios  apareci\u00f3\u00bb. Por lo tanto, Santiago fue el lirio y la hermosura del mundo,  porque brot\u00f3 viviendo santamente, predicando, haciendo milagros con  virtud divina, sufriendo distintos padecimientos en este mundo y  floreci\u00f3 con los laureles de la divina recompensa para siempre ante el  Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de \u00e9l podr\u00eda entenderse lo que el divino poeta  cant\u00f3 en otro tiempo, diciendo: \u00abEl justo florecer\u00e1 como la palmera, y  como el cedro del L\u00edbano se multiplicar\u00e1\u00bb. La palmera es el mejor de los  \u00e1rboles, tiene ra\u00edz \u00e1spera en la tierra, crece enormemente hacia lo  alto; en la copa produce un fruto redondo a modo de queso agradable al  paladar, de donde brotan las palmas y espigas que traen en sus manos los  peregrinos que regresan de Jerusal\u00e9n para mostrar que son vencedores de  los vicios en la tierra, llev\u00f3 una vida dura en medio de grandes  sufrimientos. Por el hecho de que se eleva a gran altura desde la tierra  a los aires, tambi\u00e9n representa al mismo, pues subi\u00f3 de virtud en  virtud, o sea de la fe a la esperanza cierta, de la esperanza a la doble  caridad, de la caridad a la perseverancia en las buenas obras y de la  perseverancia a las alturas del Para\u00edso. El que en la copa produce un  manjar agradable de donde surgen las palmas, significa la esperanza en  los bienes celestiales futuros, por la cual Santiago, entregando su  cuerpo venerable a los diversos suplicios del martirio, vencidos los  enemigos de la fe, con la palma de la victoria no s\u00f3lo traspas\u00f3 las  alturas de los aires, sino que penetr\u00f3 en las alturas de los cielos  enarbolando los ramos y espigas de las virtudes celestes. <\/p>\n<p>Es  costumbre que el ej\u00e9rcito, que vuelve del campo de batalla, vencidos sus  enemigos, enarbole en sus manos la palma, glorificando por en medio de  la ciudad al Criador que le dio la victoria; as\u00ed el coro de los santos  que ha vencido los vicios y a los enemigos de la fe, ora derramando su  sangre, ora ostentando sus buenas obras, es natural que se dirija con la  palma vencedora a la corte celestial. Y entre \u00e9stos est\u00e1 Santiago,  quien despu\u00e9s de la victoria sobre Herodes penetr\u00f3 en los cielos. Los  ni\u00f1os hebreos salieron en Jerusal\u00e9n al encuentro del Se\u00f1or con palmas;  as\u00ed los santos pasaron de los vicios a las virtudes viviendo santamente,  y despu\u00e9s de la vida presente salieron al encuentro del Se\u00f1or en la  celestial Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p>Goza, pues, ahora felizmente Santiago, el  Mayor, en la gloria y gracias a su excelsa virtud brilla Espa\u00f1a, y  especialmente Galicia, como la luna brilla por el sol. Se alegra en el  cielo, pues sus iglesias florecen en el mundo. El no s\u00f3lo predic\u00f3 en  Judea y Samaria, sino que vino a honrar a Espa\u00f1a y a Galicia; y a estas  gentes, antes imp\u00edas, con su virtud las transform\u00f3 en Iglesia de Cristo.  <\/p>\n<p>Pues la sagrada virtud del Ap\u00f3stol trasladada desde la regi\u00f3n  de Jerusal\u00e9n brilla en Galicia con los milagros divinos. Pues junto a su  bas\u00edlica con frecuencia hace Dios milagros por su mediaci\u00f3n. Vienen los  enfermos y son curados, los ciegos ven la luz, los tullidos se  levantan, los mudos hablan, los endemoniados se libran de la posesi\u00f3n  del diablo, los tristes son consolados y, lo que a\u00fan es mayor portento,  son o\u00eddas las oraciones de los fieles, y all\u00ed se dejan las cargas  pesadas de los delitos y se rompen las cadenas de los pecados. <\/p>\n<p>\u00a1Oh, con cu\u00e1nta santidad y gracia brillar\u00e1 Santiago en los cielos, dado  que por la virtud divina hace tantos milagros en la tierra!. Pues, as\u00ed  como la altitud de los cielos y la profundidad del mar no pueden ser  exploradas, ni medidas, as\u00ed la magnitud de sus milagros y virtudes nadie  podr\u00eda tan siquiera enumerarla. All\u00ed, pues, los coros de los \u00e1ngeles  descendiendo con frecuencia reciben las s\u00faplicas de los humildes y las  llevan al cielo hasta los o\u00eddos del Rey supremo. A este lugar vienen los  pueblos b\u00e1rbaros y los que habitan en todos los climas del orbe, a  saber: francos, normandos, escoceses, irlandeses, los galos, los  teutones, los iberos, los gascones, los b\u00e1varos, los imp\u00edos navarros,  los vascos, los godos, los provenzales, los garascos, los loreneses, los  gautos, los ingleses, los bretones, los de Cornualles, los flamencos,  los frisones, los al\u00f3broges, los italianos, los de Apulia, los  poitevinos, los aquitanos, los griegos, los armenios, los dacios, los  noruegos, los rusos, los joriantos, los nubios, los partos, los rumanos,  los g\u00e1latas, los efesios, los medos, los toscanos, los calabreses, los  sajones, los sicilianos, los de Asia, los del Ponto, los de Bitinia, los  indios, los cretenses, los de Jerusal\u00e9n, los de Antioquia, los  galileos, los de Sardes, los de Chipre, los h\u00fangaros, los b\u00falgaros, los  eslavones, los africanos, los persas, los alejandrinos, los egipcios,  los sirios, los \u00e1rabes, los colosenses, los moros, los et\u00edopes, los  filipenses, los capadocios, los corintios, los elamitas, los de  Mesopotamia, los libios, los de Cirene, los de Panfilia, los de Cilicia,  los jud\u00edos y las dem\u00e1s gentes innumerables de todas las lenguas, tribus  y naciones vienen junto a \u00e9l en caravana y falanges,. Cumpliendo sus  votos en acci\u00f3n de gracias para con el Se\u00f1or y llevando el premio de las  alabanzas. Causa alegr\u00eda y admiraci\u00f3n contemplar los coros de  peregrinos al pie del altar venerable de Santiago en perpetua  vigilancia; los teutones a un lado, los francos a otro, los italianos a  otro; est\u00e1n en grupos, tienen cirios ardiendo en sus manos; por ello  toda la iglesia se ilumina como con el sol en un d\u00eda claro. Cada uno con  sus compatriotas cumple individualmente con maestr\u00eda las guardias. Unos  tocan c\u00edtaras, otros liras, otros t\u00edmpanos, otros flautas, caramillos,  trompetas, arpas, violines, ruedas brit\u00e1nicas o galas, otros cantando  con c\u00edtaras, otros cantando acompa\u00f1ados de diversos instrumentos, pasan  la noche en vela; otros lloran sus pecados, otros leen los salmos, otros  dan limosna a los ciegos. All\u00ed pueden o\u00edrse diversidad de lenguas,  diversas voces en idiomas b\u00e1rbaros; conversaciones y cantilenas en  teut\u00f3n, ingl\u00e9s, griego y en los idiomas de otras tribus y gentes  diversas de todos los climas del mundo. No existen palabras ni lenguaje  en los que no resuenen sus voces. Estas vigilias cuidadosamente se  celebran all\u00ed; unos vienen, otros se retiran y ofrecen en su variedad  diversos dones. Si alguno se acerca triste, se retira alegre. All\u00ed se  celebra continua solemnidad, la festividad se prepara cuidadosamente, a  la esclarecida celebridad se le rinde culto de d\u00eda y de noche, alabanzas  y gozos, alegr\u00eda y contento, en com\u00fan, se cantan. Todos los d\u00edas y  noches como en ininterrumpida solemnidad, en continuo alborozo, se  celebran los cultos para gloria del Se\u00f1or y del Ap\u00f3stol. Las puertas e  esta bas\u00edlica nunca se cierran, ni de d\u00eda ni de noche; ni en modo alguno  la oscuridad de la noche tiene lugar en ella; pues con la luz  espl\u00e9ndida de las velas y cirios, brillas como el mediod\u00eda. All\u00e1 se  dirigen los pobres, los ricos, los criminales, los pudientes, los  nobles, los h\u00e9roes, los pr\u00f3ceres, los obispos, los abades, unos  descalzos, otros sin recursos, otros cargados con hierro por motivos de  penitencia. Algunos como los griegos llevan cruces en sus manos, otros  distribuyen sus bienes entre los pobres, otros traen en sus manos hierro  o plomo para la obra de la bas\u00edlica del Ap\u00f3stol, unos traen las cadenas  y las esposas de hierro sobre sus hombros, de las cuales se han librado  por la intercesi\u00f3n del Ap\u00f3stol y de las prisiones de los tiranos,  haciendo penitencia, llorando sus delitos. Este es el linaje escogido,  la naci\u00f3n santa, el pueblo de Dios, la flor de las naciones, el fruto de  la obra apost\u00f3lica, el efecto de la nueva gracia, la cosecha de la  iglesia, madre de los penitentes, fruto ofrecido a Dios por el Ap\u00f3stol  en la sede celeste. Y que este fruto del Santo Ap\u00f3stol permanece en los  reinos del cielo, lo atestigua el Se\u00f1or, quien en otro tiempo lo  prometi\u00f3 diciendo; \u00abY vuestro fruto permanezca\u00bb. Esto es, como si les  dijese a los Ap\u00f3stoles; El fruto de vuestra adquisici\u00f3n permanezca en el  cielo. Pues se cree que el que va para orar con dignidad y pureza al  venerable altar del Ap\u00f3stol, que se encuentra en Galicia, si est\u00e1  verdaderamente arrepentido, consigue del Ap\u00f3stol la absoluci\u00f3n de sus  delitos y el perd\u00f3n de Dios. Pues aquel don y aquella potestad que le  dio el Se\u00f1or antes de su pasi\u00f3n, no se la quit\u00f3 despu\u00e9s de su muerte.  Pues se le concedi\u00f3 por el Se\u00f1or que a quienes perdonare sus pecados les  sean perdonados totalmente. Porque le dijo el Se\u00f1or a \u00e9l y a los dem\u00e1s  Ap\u00f3stoles: \u00abA quienes perdonareis los pecados les ser\u00e1n perdonados\u00bb.  Consta, pues, que a los que el \u00ednclito Santiago Ap\u00f3stol perdonare los  pecados, les ser\u00e1n perdonados por el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>\u00a1Oh, cu\u00e1n  bienaventurados son los que tienen ante Dios tal intercesor y tal  valedor!. \u00bfPor qu\u00e9 tardas en ir, amador de Santiago, al lugar en donde  no s\u00f3lo se re\u00fanen todas las tribus y lenguas, sino tambi\u00e9n los coros  ang\u00e9licos, y se perdonan los pecados de los hombres?. Nadie hay que  pueda narrar los beneficios que el Santo Ap\u00f3stol concede a los que le  piden de todo coraz\u00f3n. Pues han ido all\u00e1 muchos pobres, que despu\u00e9s han  sido felices; muchos d\u00e9biles, despu\u00e9s sanos; muchos enemistados, luego  en paz; muchos crueles, despu\u00e9s piadosos; muchos lujuriosos, despu\u00e9s  castos; muchos seglares, m\u00e1s tarde monjes; muchos avaros, luego  espl\u00e9ndidos; muchos usureros, despu\u00e9s dadivosos; muchos soberbios,  despu\u00e9s humildes; muchos mentirosos, luego sinceros; muchos despojadores  de lo ajeno, que luego dieron hasta sus vestidos a los pobres; muchos  perjuros, despu\u00e9s leales; muchos que formaron juicios falsos, que luego  proclamaron la verdad; muchas est\u00e9riles, las cuales despu\u00e9s fueron  madres; muchos perversos, despu\u00e9s justos, por la gracia de Dios. He aqu\u00ed  que la santa ciudad de Compostela ha venido a ser por la intercesi\u00f3n  del Santo Ap\u00f3stol la salud de los fieles, la fortaleza de los que a ella  vienen. \u00a1Oh con cu\u00e1nto respeto se ha de dar culto y reverenciar aquel  santo lugar, en el que se cuentan muchos milagros acaecidos y en el que  se guardan los sagrados miembros del Ap\u00f3stol, que estuvieron en contacto  con el mismo Dios, cuando estaba presente en carne humana!. Brilla el  gran Ap\u00f3stol en Galicia con milagros divinos; mas tambi\u00e9n brilla en  otros lugares, si la fe de sus devotos lo reclama; pues hace en toda la  tierra prodigios grandes e inefables, no s\u00f3lo oculta, sino  manifiestamente. A los enfermos da la salud; a los presos, la libertad; a  las est\u00e9riles, la fecundidad de sus hijos; a las parturientas, el feliz  alumbramiento; a los que zozobran en el mar, el puerto saludable; a los  peregrinos, el regreso a su patria; a los necesitados, el alimento; a  los moribundos, muchas veces, la vuelta a la vida; a todos los  afligidos, alivio; suelta y rompe las cadenas, abre pronto las c\u00e1rceles;  regula el exceso de lluvias, serena el ambiente, refrena los vientos de  las tormentas; los incendios del fuego devastador, por las oraciones de  los hombres los extingue; impide que los ladrones mal\u00e9ficos y que los  p\u00e9rfidos gentiles da\u00f1en a los pueblos cristianos, como desear\u00edan; aplaca  la ira y la venganza, da la tranquilidad. A todo el que le pide da el  deseado auxilio, conforme a la ordenaci\u00f3n de Dios, hasta a los gentiles,  si le invocan fielmente. Con raz\u00f3n, pues, a este Santiago se le llama  el Mayor, pues grandes favores acostumbra a hacer en todas partes y a  cualquiera. <\/p>\n<p>De lo cual surge una cuesti\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo hace milagros  en los lugares, en donde no est\u00e1 sepultado, como en Galicia, en donde  est\u00e1 su cuerpo?. Pues si tenemos un criterio discreto, se ver\u00e1 pronto.  Porque en todas partes est\u00e1 presente para ayudar en el acto a los que  est\u00e1n en peligro, o atribulados, que le invocan: as\u00ed en el mar como en  la tierra. As\u00ed, pues, se lee de la presencia de los santos m\u00e1rtires: En  el lugar en que yacen los santos m\u00e1rtires sus cuerpos, no cabe la menor  duda que pueden hacer muchos prodigios en realidad los hacen; y a los  que vienen con coraz\u00f3n puro les es dado apreciar verdaderos milagros.  Mas como por aquellos que a\u00fan vacilan en sus creencias pudiera ponerse  en duda, si est\u00e1n o no presentes para escucharnos en donde sabemos que  no est\u00e1n en sus cuerpos, es preciso que muestren m\u00e1s se\u00f1ales milagrosas  en los lugares en que algunos vacilantes (en sus creencias) pudieran  poner en duda su presencia. Mas la fe de aquellos cuyo coraz\u00f3n est\u00e1  puesto en Dios tiene tanto m\u00e1s m\u00e9rito; pues no ignoran que no est\u00e1n en  presencia corporal (en sus cuerpos), y sin embargo, que no dejan de  o\u00edrnos. Por lo cual la Verdad dice de s\u00ed mismo, para confirmar la fe de  sus disc\u00edpulos: \u00abSi no me voy, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1 a vosotros\u00bb, y  constando que el Par\u00e1clito Esp\u00edritu Santo siempre procede del Padre y  del Hijo, \u00bfc\u00f3mo dice que el Hijo se ausenta, para que venga el que nunca  se aparta del Hijo?. Mas como los disc\u00edpulos, mirando al Se\u00f1or, sab\u00edan  que lo ve\u00edan con los ojos corporales, por eso se les dice: \u00abSi no me  marcho, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1\u00bb. Esto es como si les dijera: si no  oculto mi cuerpo, no os ense\u00f1o lo que es el amor del Esp\u00edritu. Y si no  dej\u00e1is de verme corporalmente, nunca aprender\u00e9is a amarme  espiritualmente. <\/p>\n<p>Entre los occidentales se halla, pues,  Santiago en presencia corporal; mas es tambi\u00e9n la alegr\u00eda de los  orientales por sus divinos milagros: Quienes como faro elevado, su luz  extiende a los indos,<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">A quien hispanos, moros, persas, britanos aman. <br \/>Con el que cuenta el Oriente, el Ocaso, el \u00c1frica, el Norte, <br \/>Al que celebra el mundo, al que veneran todos. <br \/>Y el que corri\u00f3 por las aguas del mar siguiendo la orilla, <br \/>Y a donde nadie lleg\u00f3 pudo llegar su virtud. <\/div>\n<p>Todos, pues han de venerar a Santiago en todas partes, el cual socorre  sin demora en todos los lugares a los que a \u00e9l acuden. Pero, puesto que  hemos tratado m\u00e1s arriba de las diversas gentes que a \u00e9l vienen y de los  dones a ellas concedidos por el Se\u00f1or, ahora vamos a tratar del camino  de los peregrinos. <\/p>\n<p>El camino de peregrinaci\u00f3n es cosa muy  buena, pero es estrecho. Pues es estrecho el camino que conduce al  hombre de la vida; en cambio, ancho y espacioso el que conduce a la  muerte. El camino de peregrinaci\u00f3n es para los buenos; carencia de  vicios, mortificaci\u00f3n del cuerpo, aumento de los virtudes, perd\u00f3n de los  pecados, penitencia de los penitentes, camino de los justos, amor de  los santos, fe en la resurrecci\u00f3n y premio de los bienaventurados,  alejamiento el infierno, protecci\u00f3n de los cielos. Aleja de los  suculentos manjares, hace desaparecer la voraz obesidad, refrena la  voluptuosidad, contiene los apetitos de la carne que luchan contra la  fortaleza del alma, purifica el esp\u00edritu, invita al hombre a la vida  contemplativa, humilla a los altos, enaltece a los humildes, ama la  pobreza; odia el censo de aquel a quien domina la avaricia; en cambio  del que lo distribuye entre los pobres, lo ama; premia a los austeros y  que obran bien; en cambio, a los avaros y pecadores no los arranca de  las garras del pecado. No sin raz\u00f3n los que vienen a visitar los santos  reciben en la iglesia el b\u00e1culo y el morral bendito. Pues cuando los  enviamos con motivo de hacer penitencia al santuario de los santos, les  damos un morral bendito, seg\u00fan el rito eclesi\u00e1stico, dici\u00e9ndoles: En  nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, recibe este morral h\u00e1bito de tu  peregrinaci\u00f3n, para que castigado y enmendado te apresures en llegar a  los pies de Santiago, a donde ans\u00edas llegar, y para que despu\u00e9s de haber  hecho el viaje vuelvas al lado nuestro con gozo, con la ayuda de Dios,  que vive y reina por los siglos de los siglos. Am\u00e9n. Tambi\u00e9n, cuando le  damos el b\u00e1culo, as\u00ed decimos: Recibe este b\u00e1culo que sea como sustento  de la marcha y del trabajo, para el camino de tu peregrinaci\u00f3n, para que  puedas vencer las catervas del enemigo y llegar seguro a los pies de  Santiago, y despu\u00e9s de hecho el viaje, volver junto a nos con alegr\u00eda,  con la anuencia del mismo Dios, que vive y reina por los siglos de los  siglos. Am\u00e9n. Por el morral, que los italianos llaman escarcela, los  provenzales espuerta, los galos isquirpa, se designa la esplendidez en  las limosnas y la mortificaci\u00f3n de la carne. El morral es un saquito  estrecho, hecho de la piel de una bestia muerta, siempre abierto por la  boca , no atado con ligaduras. El hecho de que el morral sea un saquito  estrecho significa que el peregrino, confiado en el Se\u00f1or, debe llevar  consigo una peque\u00f1a y m\u00f3dica despensa. El que sea del cuero de una  bestia muerta significa que el peregrino debe mortificar su carne con  los vicios y concupiscencias, con hambre y sed, con muchos ayunos, con  fr\u00edo y desnudez, con penalidades y trabajos. <\/p>\n<p>El hecho de que no  tenga ataduras, sino que est\u00e9 abierto por la boca siempre, significa  que el mismo (el peregrino) debe antes repartir sus propiedades con los  pobres y por ello debe estar preparado para recibir y para dar. Por el  b\u00e1culo, puesto que el suplicante lo recibe como un tercer pie para  sostenerse, se simboliza la fe en la Sant\u00edsima Trinidad, en la cual debe  perseverar. El b\u00e1culo es la defensa del hombre contra los lobos y los  perros. El perro suele ladrar al hombre y el lobo acostumbra a devorar  las ovejas. Por el perro y el lobo se designa el diablo tentador del  g\u00e9nero humano. El demonio ladra al hombre, cuando provoca su mente a  pecar con el ladrido de sus sugestiones. Muerde como el lobo, cuando  impulsa sus miembros hacia el pecado y por la costumbre de vivir en la  culpa devora su alma entre sus hambrientas fauces. Por tanto, debemos  encarecer al peregrino, cuando le damos el b\u00e1culo, que lave sus culpas  por la confesi\u00f3n y fortalezca su coraz\u00f3n y sus miembros frecuentemente  con la ense\u00f1a de la Sant\u00edsima Trinidad contra las ilusiones y fantasmas  diab\u00f3licos. Por lo mismo los peregrinos que vienen de Jerusal\u00e9n traen  las palmas, as\u00ed los que regresan del santuario de Santiago traen las  conchas. Pues bien, la palma significa el triunfo, la concha significa  las obras buenas. As\u00ed como los vencedores al volver de la batalla sol\u00edan  en otro tiempo agitar las palmas en sus manos, mostrando que hab\u00edan  triunfado, as\u00ed los peregrinos que vienen de Jerusal\u00e9n traen las palmas,  mostrando que han mortificado sus vicios. Pues los que se embriagan, los  deshonestos, los avaros, los ambiciosos, los litigiosos, los usureros,  los lujuriosos, los ad\u00falteros o los dem\u00e1s vicios, puesto que a\u00fan est\u00e1n  en la guerra de los vicios, no deben traer la palma, sino los que  vencieron completamente los vicios y se unieron a las virtudes. Pues hay  unos mariscos en el mar pr\u00f3ximo a Santiago, a los que el vulgo llama  vieiras, que tienen dos corazas, una por cada lado, entre las cuales,  como entre dos tejuelas, se oculta un molusco parecido a una ostra.  Tales conchas est\u00e1n labradas como los dedos de la mano y las llaman los  provenzales n\u00eddulas y los franceses crusillas, y al regresar los  peregrinos del santuario de Santiago las prenden en las capas para  gloria del Ap\u00f3stol, y en recuerdo de \u00e9l y se\u00f1al de tan largo viaje, las  traen a su morada con gran regocijo. La especie de corazas con que el  marisco se defiende, significan los dos preceptos de la caridad, con que  quien debidamente los lleva debe defenderse, esto es: amar a Dios sobre  todas las cosas y al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>Ama a Dios el  que guarda sus mandamientos. Ama al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo el que no  hace a otro lo que no quiere para s\u00ed, y lo que quiere para s\u00ed hace a los  dem\u00e1s. Las conchas, acomodadas a manera de dedos, significan las obras  buenas, en las cuales el que dignamente las lleva debe perseverar, y  bellamente por los dedos se simbolizan las obras buenas: de ellos nos  valemos cuando hacemos algo. Por tanto, como el peregrino lleva la  concha, as\u00ed mientras est\u00e9 en el camino de la vida presente debe llevar  el yugo del Se\u00f1or, esto es: debe someterse a sus mandamientos. <\/p>\n<p>Y  en verdad es digno y justo que persevere en las buenas obras el que  busc\u00f3 a tan gran Ap\u00f3stol en tan remotas tierras y a tan gran var\u00f3n con  trabajos y miserias, para en la proporci\u00f3n recibir con \u00e9l la corona en  la patria celestial. <\/p>\n<p>Si fue ratero o ladr\u00f3n, se haga pr\u00f3digo en  las limosnas; si pr\u00f3digo, modesto; si avaro, espl\u00e9ndido; si deshonesto o  ad\u00faltero, casto; si bebedor, sobrio. Del mismo modo, de todo vicio de  que anteriormente se le tachara, en adelante se contenga. \u00a1Oh peregrino  de Santiago!. No mientas jam\u00e1s con la boca que ha besado su altar. Con  los pies con los cuales tantos pasos anduviste por \u00e9l, no camines jam\u00e1s  hacia las malas obras. Si todo tu cuerpo le encomendaste para que lo  custodiara, por lo mismo gu\u00e1rdale todos tus miembros. Si como oveja fiel  est\u00e1s a \u00e9l encomendada, no te extrav\u00edes por las zarzas de los vicios.  Lo que a \u00e9l le diste, no se lo des al lobo. No quieras servir al diablo,  pues tienes derecho y deber de servir a Dios y al Ap\u00f3stol. Si quieres  tener un patrono poderoso, protector y ayuda, s\u00e9 amante de Santiago.  Pues muchos son testigos de haber experimentado su ayuda en muchos  contratiempos. <\/p>\n<p>C\u00f3mo se deriva el camino de la peregrinaci\u00f3n de  los Padres antiguos y c\u00f3mo debe andarse, vamos a exponerlo. Toma el  principio en Ad\u00e1n; contin\u00faa por Abraham, Jacob y los hijos de Israel  hasta Cristo, y se completa en Cristo y en los ap\u00f3stoles. Ad\u00e1n es  considerado como el primer peregrino, pues por haber traspasado el  precepto de Dios tiene que salir del Para\u00edso y es lanzado como al  destierro de este mundo, y por la sangre de Cristo y su gracia es  salvado. Del mismo modo, el peregrino, alej\u00e1ndose de su domicilio, es  enviado a la peregrinaci\u00f3n por un sacerdote, en pena de sus pecados,  como a un destierro, y por la gracia de Cristo, si se confiesa bien y  termina su vida abrazando la penitencia, se salva. El Patriarca Abraham  fue peregrino, pues de su patria march\u00f3 a otro pa\u00eds, por haberle dicho  el Se\u00f1or: \u00abSal de la tierra y de entre tus parientes y ven a la tierra  que te mostrar\u00e9\u00bb y har\u00e9 que crezcas en una gran naci\u00f3n. Y as\u00ed hace: sale  de su tierra y en la ajena se aumenta la santa descendencia. Del mismo  modo el peregrino, si se aleja de su tierra, es decir, de los negocios  terrenos y de sus malos h\u00e1bitos, y si sale de entre su parentela, esto  es del \u00e1mbito que llena la noticia de sus pecados, y si persevera en las  obras buenas, sin duda alguna, el Se\u00f1or har\u00e1 que aumente el n\u00famero de  las innumerables naciones ang\u00e9licas en la bienaventurada gloria. Tambi\u00e9n  el Patriarca Jacob fue peregrino, pues sali\u00f3 de su patria y peregrina y  mora en Egipto. As\u00ed como Jacob mora en Egipto, que quiere decir  tristezas tinieblas, as\u00ed el peregrino que sale de su patria para pedir  los sufragios de los santos, al recuerdo de sus delitos debe vivir en la  tristeza de la mente y de sus ojos y en las tinieblas de la penitencia.  Tambi\u00e9n los hijos de Israel fueron peregrinos, pues desde Egipto van a  la tierra de promisi\u00f3n por diversas pruebas de trabajos, guerras y  calamidades. Y como ellos con muchos sufrimientos entraron en la tierra  de Promisi\u00f3n, as\u00ed los peregrinos, para que puedan entrar en la patria  celestial que les ha sido prometida a los fieles, han tenido que pasar  por muchos enga\u00f1os de los mesoneros, y han tenido que escalar los montes  y descender a los valles, y que soportar el terror de los bandidos y  las angustias de los trabajos, para llegar a la mansi\u00f3n de los santos.  Nuestro Se\u00f1or Jesucristo mismo, despu\u00e9s de resucitar de entre los  muertos, al volver a Jerusal\u00e9n fue el primer peregrino, hasta el punto  que los disc\u00edpulos al encontrarse le dijeron: \u00abT\u00fa eres el \u00fanico  peregrino en Jerusal\u00e9n\u00bb. De los cuales disc\u00edpulos despu\u00e9s se escribi\u00f3  que conocieron al Se\u00f1or, al partir el pan. En el camino el Se\u00f1or no es  conocido; en la comida, es conocido. El peregrino rico que alimenta a  los pobres es conocido por el Se\u00f1or, porque el que alimenta a los pobres  es conocido por el Se\u00f1or, y permite que le conozca a El y le hace  feliz, como dice el Salmista: \u00abBienaventurado el que se preocupa del  necesitado y del pobre; en el d\u00eda terrible le librar\u00e1 el Se\u00f1or\u00bb. En el  d\u00eda terrible le librar\u00e1, puesto que en el d\u00eda del juicio se ver\u00e1 libre  de los lazos del diablo y se salvar\u00e1. <\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles fueron  peregrinos, pues el Se\u00f1or los envi\u00f3 sin dinero ni calzado. Por lo cual  de ning\u00fan modo se les concede a los peregrinos llevar dinero, a no ser  para repartirlo entre los pobres. <\/p>\n<p>Si les envi\u00f3 sin dinero, \u00bfqu\u00e9  ser\u00e1 de aquellos que ahora parten con oro y plata, bebiendo y comiendo  abundantemente y nada repartiendo a los pobres?. A fe que no son  peregrinos, sino ladrones y bandidos de Dios. Mas tambi\u00e9n se apartan de  la compa\u00f1\u00eda apost\u00f3lica y parecen caminar por distinto camino los que  llevan peculio propio y no reparten con los necesitados. Escuchen lo que  dice el Se\u00f1or a sus peregrinos cuando parten: \u00abNo pose\u00e1is oro, ni  plata, ni dinero en vuestros cinturones ni alforjas para el camino, ni  dos t\u00fanicas, ni calzados, ni bast\u00f3n\u00bb. En tal misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles se  nos da a entender que no es l\u00edcito al peregrino llevar recursos, a no  ser que quiera darlos a los pobres. No lleve dinero consigo, o si lo  lleva, acceda a repartirlo con los pobres. Si de otro modo obra, oiga lo  que dice el Se\u00f1or a uno que le preguntaba: \u00abSi quieres ser perfecto  vete y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres y s\u00edgueme\u00bb. Por  tanto, no siguen al Se\u00f1or los que quieren vender sus bienes y gastarlos  en la peregrinaci\u00f3n, sino los que los venden y los dan a los pobres. As\u00ed  como la multitud de creyentes ten\u00eda en otro tiempo un solo coraz\u00f3n y  una sola alma, as\u00ed entre todos los peregrinos deben tener todo en com\u00fan,  un solo coraz\u00f3n y una sola alma. Pues es una gran verg\u00fcenza y una gran  afrenta el hecho de que mientras un peregrino desfallece otro est\u00e9  ebrio. Los bienes disfrutados en com\u00fan lucen m\u00e1s. El peregrino que lleva  sobrante comida para el camino y no la reparte con los necesitados,  sino que la vuelve a traer a su casa, temo que se condene con Anan\u00edas y  Safira, los cuales, por retener el precio de la venta del campo vendido,  mereciendo la maldici\u00f3n de San Pedro, de repente entraron en el antro  de la muerte. Si el Se\u00f1or, no entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n en un caballo o mula,  sino en un asno, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de aquellos que con caballos y mulas  lucid\u00edsimas y con grandes equipos de comodidades van all\u00e1?. Si San Pedro  fue a Roma descalzo y sin dinero y habiendo sido crucificado se lleg\u00f3  al Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo muchos peregrinos cabalgando con mucho dinero y dos  vestidos, comiendo manjares deliciosos, bebiendo m\u00e1s vino de la cuenta y  nada repartiendo entre sus hermanos se dirigen a El?. Si Santiago, sin  dinero ni calzado, fue peregrino por el mundo y finalmente degollado,  subi\u00f3 al para\u00edso, \u00bfc\u00f3mo los peregrinos repletos de diversos tesoros, sin  dar a los necesitados, se encaminan hacia \u00e9l?. Pedro y Santiago, sin  dinero, recorrieron el mundo, continuamente orando, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de  aquellos que con el dinero procedente del robo, o de alguna injuria, o  de la usura, o de lujuriosas deshonestidades, o de mentirosas f\u00e1bulas, o  de palabras ociosas, o de conversaciones burlescas, o de borracheras o  de cantinelas, vienen a sus santuarios?. Si el bienaventurado San Gil o  San Guillermo o el admirable Leonardo, confesores de Cristo,  despreciaron la felicidad terrena y se retiraron a los remotos  desiertos, alejados de sus parientes y conocidos y sin recursos; y all\u00ed  llevaron una vida solitaria y casta, sustent\u00e1ndose con hierbas y agua,  ejercit\u00e1ndose en vigilias y ayunos, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de los que con grandes  riquezas, sin dar a los necesitados y bebiendo abundantemente, van a  visitarlos?. Indudablemente llevan vida distinta de la que ellos  llevaron. Pues ellos, al distribuir sus bienes a los pobres, han  conseguido la felicidad; en cambio, \u00e9stos, neg\u00e1ndose a dar, ciertamente  est\u00e1n necesitados de los dones celestiales. Aquellos abundar\u00e1n; \u00e9stos  mendigar\u00e1n eternamente. \u00bfY qu\u00e9 ser\u00e1 de aquellos que su dinero, mejor  dicho, que no es suyo, sino de otro, guardan y mendigan y  vergonzosamente mueren en el mismo viaje con aquel dinero?. El peregrino  que muere con dinero en el camino de los santos se excluye del reino de  los peregrinos verdaderos. En cambio, ciertamente lleva debidamente el  dinero en el viaje santo el que lo da a todos los que le piden y se hace  pobre, hasta el punto de faltarle alimento, por el amor sobrenatural.  Se condena tambi\u00e9n el que no entrega las limosnas o provisiones  recibidas de otro peregrino que muri\u00f3 en el camino a quien le orden\u00f3 el  mismo, sino que las retiene y las gasta. \u00bfQu\u00e9 aprovechar\u00e1, amad\u00edsimos  hermanos, emprender el camino de la peregrinaci\u00f3n, si no se hace  debidamente? <\/p>\n<p>Debidamente, pues, se encamina al Santuario de  Santiago aquel que antes de emprender el viaje perdona a los que le han  hecho injuria, quien todos los remordimientos que le dirigen los dem\u00e1s o  la propia conciencia, si le es posible hacerlo, los aplaca; el que de  sus pastores, o de sus s\u00fabditos, o de su c\u00f3nyuge, o de otro cualquiera a  quien est\u00e9 leg\u00edtimamente ligado obtiene el permiso; el que devuelve lo  injustamente adquirido, si puede; el que convierte las disensiones en  tranquilidad dentro de su jurisdicci\u00f3n; el que deja ordenado dar sus  bienes en limosnas, seg\u00fan disposici\u00f3n de sus parientes y de los  sacerdotes, como tributo de muerte; el que, una vez emprendido el  camino, da lo necesario para el cuerpo y para el alma a los peregrinos  necesitados, como ya hemos dicho, o que como entre sus propios hermanos,  en cuanto puede, las distribuye; el que no habla palabras ociosas, sino  que cuenta an\u00e9cdotas de los santos, huye de la embriaguez, de las  pendencias y de la lujuria; la misa, si no todos los d\u00edas, por lo menos  los domingos y d\u00edas festivos la oye, ora sin interrupci\u00f3n y todas las  adversidades las aguanta con paciencia; el que al regresar a su  domicilio se aparta de lo il\u00edcito y en las buenas obras persevera hasta  el fin, para poder cantar con el Salmista: \u00abYo cantaba tus  justificaciones, Se\u00f1or, en el lugar de mi peregrinaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>El  que por caminar pierde la misa y los maitines, pierde el mejor entre dos  bienes. Mas si es pobre soporte lo adverso y pr\u00f3spero impasible, pida  lo necesario a los que tienen y ore por la salud de sus bienhechores y  por la de todos. Han de tener mucho cuidado los peregrinos durante sus  jornadas que no haya discordia ni disputas entre ellos. <\/p>\n<p>Pues en  la venerable iglesia del piados\u00edsimo confesor San Gil vi en una ocasi\u00f3n  en cierta noche unos que alborotando disputaban por la silla del santo;  los francos se sentaban en el asiento que est\u00e1 junto al sepulcro y los  vascones, deseando sentarse en aquel mismo asiento, les atacaban. Y  entonces fue, desde luego, tal la refriega con los pu\u00f1os y piedras, que  uno de ellos, con una herida grave, cay\u00f3 al suelo y se muri\u00f3. Otro,  herido en la cabeza, huy\u00f3 hasta Castelneu, en la v\u00eda de P\u00e9rigueux, y  muri\u00f3 all\u00ed. Por lo cual se han de desterrar de ra\u00edz las disputas y  embriagueces entre los peregrinos. Pues \u00e9stos son dos vicios que todos  los santos y todos los escritores sagrados detestan. Sobre las disputas  as\u00ed escribi\u00f3 un sabio: \u00abEl litigio con pocas palabras a veces  enormemente se agranda\u00bb. Y tambi\u00e9n: \u00abDel pasado litigio no vuelvas a  mentar los insultos\u00bb. De \u00e9stas tambi\u00e9n dijo San Pablo: \u00abEn el momento en  que hay entre vosotros celos y disputas, \u00bfpor ventura no sois  carnales?. \u00bfAcaso no sois hombres?\u00bb. <\/p>\n<p>As\u00ed dice el Salmista:  \u00abIrritaos y no quer\u00e1is pecar\u00bb. El sabio debe mitigar pacientemente su  ira para no pecar. En otro lugar San Pablo dice: \u00abQue el sol no se ponga  antes de que cese vuestra ira. No deis lugar al diablo\u00bb. Pues el que  peca por la ira da lugar al diablo indudablemente. La contienda tanto  creci\u00f3 en otro tiempo, que no s\u00f3lo entre los hijos de Israel, sino entre  los disc\u00edpulos del Se\u00f1or meti\u00f3 su pie. Se hizo contienda entre Pablo y  Bernab\u00e9 hasta tal punto que se separaron. Y sucedi\u00f3 disputa entre los  disc\u00edpulos de Jes\u00fas sobre qui\u00e9n de ellos era mayor. A los cuales la  forma de humildad que han de seguir les ense\u00f1\u00f3 con esta modesta raz\u00f3n:  \u00abEl que quiera entre vosotros ser el primero, sea de todos, siervo\u00bb. Y  para que el \u00e1nimo del jefe no sea presa de la vanagloria de su poder, se  dice muy bien por el Sabio: \u00abTe han elegido presidente, no te  envanezcas; procura ser en el cargo como uno de tantos\u00bb. Se ha de  procurar, sin embargo, que la disciplina y exigencias de todo el que  manda no sean excesivamente r\u00edgidas, ni que la tolerancia sea excesiva. <\/p>\n<p>Por consiguiente, como la contienda se aplaca con la humildad, as\u00ed el  vicio de la embriaguez se refrena con la moderaci\u00f3n del agua en la  bebida, como dijo un sabio muy adecuadamente: \u00abLa embriaguez es la tea;  el beber agua, la paz\u00bb. El borracho provoca al amigo a la pelea, ama la  disputa, odia la paz, siembra la discordia, rompe la cabeza a los  compa\u00f1eros, hiere hasta a su padre y a su madre, ofende a Dios, pierde  el sentido, sirve a la pasi\u00f3n, pierde las fuerzas, dice torpes palabras.  \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s decir?. El pobre, cuando est\u00e1 ebrio, se arma de cuernos. Por  lo cual los sabios acostumbraron a beber en otro tiempo vino aguado.  Pues el vino con agua, bebiendo con moderaci\u00f3n hace al hombre sano,  alegre, elocuente, sobrio, animoso y hablador. Por el contrario, el  vino, bebi\u00e9ndolo sin moderaci\u00f3n, como dijimos, lo hace ebrio,  olvidadizo, iracundo, idiota, fatuo, loco, sensual, dormil\u00f3n. De la  embriaguez se ha escrito: en donde reina el vino, no hay secreto  guardado. No\u00e9 fue el primero que plant\u00f3 la vi\u00f1a, y, al embriagarse con  vino, descubri\u00f3 sus partes vergonzosas. Por ello, dice Isa\u00edas; \u00ab\u00a1Ay de  vosotros que sois poderosos para beber vino y fuertes para mezclar las  borracheras!\u00bb. Y en otro lugar el mismo dice: \u00ab\u00a1Ay de los que madrug\u00e1is  para coger la borrachera y para beber hasta la noche para arder con el  vino!. C\u00edtara, lira, tambor, flautas y vinos hay en vuestros convites, y  no contempl\u00e1is la obra del Se\u00f1or y no consider\u00e1is las obras de sus  manos. Por eso fue llevado a la cautividad mi pueblo, porque no tuvo la  ciencia, dice el Se\u00f1or\u00bb. Del vicio de la embriaguez dice el profeta  Joel: \u00ab\u00a1Despertaos, ebrio, y llorad y sollozad todos los que beb\u00e9is vino  en dulcedumbre, porque pereci\u00f3 vuestra alma por vuestra boca!\u00bb. Y  porque el vino nutre la lujuria en el cuerpo del bebedor, con raz\u00f3n dice  el Sabio: \u00abEl vino y las mujeres hacen apostatar a los sabios\u00bb. Por  ello dice San Pablo; \u00abNo os embriagu\u00e9is con vino, en el que est\u00e1 la  lujuria\u00bb. Del vino no sale la lujuria, mas del que bebe vino se engendra  la pasi\u00f3n. Por tanto, no es la culpa del vino, sino del que lo bebe. El  vino es cosa buena, y muy buena, como creada por Dios, pero por  favorecer la sensualidad de los que beben sin discreci\u00f3n, a nadie es  l\u00edcito embriagarse con \u00e9l. Adem\u00e1s, el que a nadie le sea l\u00edcito  embriagarse lo dice muy bien el Sabio: \u00abNo mires al vino cuando  amarillea en el vidrio y cuando brilla su color: entra blandamente, pero  al fin morder\u00e1 como culebra y como el basilisco esparcir\u00e1 su veneno\u00bb.  La culebra acostumbra a morder al hombre dormido, mas el basilisco, no  s\u00f3lo a morder, sino a extender el mort\u00edfero veneno por la bebida. La  culebra que muerde al hombre cuando duerme, t\u00edpicamente simboliza al  diablo, quien con el fuego de la pasi\u00f3n inflama y hiere al que encuentra  dormido con el vicio de la embriaguez. El basilisco que difunde el  veneno en la carne del hombre, designa al mismo enemigo del g\u00e9nero  humano, pues \u00e9l difunde en los corazones de los ebrios muchos vicios, a  saber: la contienda, la emulaci\u00f3n, la ira, las ri\u00f1as, la disensi\u00f3n, la  envidia, el odio, el fraude, la sensualidad, los pensamientos de  apostas\u00eda; los cuales vicios que nacen de la embriaguez dice muy bien  San Pablo que deben ser desterrados de los siervos del Se\u00f1or. Y que  estos dos vicios, esto es: la lujuria y la embriaguez, deben prohibirse a  los adoradores de Cristo. <\/p>\n<p>En el Libro de los Doce Sabios lo dice as\u00ed Basilio en d\u00edsticos: No te dejes de Venus vencer ni tampoco del vino.<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">Pues de la misma forma Venus y el vino da\u00f1an.<br \/>Venus enerva las fuerzas y Baco a su vez, excesivo,<br \/>Entorpece el paso, debilitando los pies.<br \/>Muchos, movidos de un ciego amor, descubrieron secretos,<br \/>y la demente embriaguez nunca los supo guardar.<br \/>Muchas veces Cupido ha llevado a la guerra funesta;<br \/>Muchas las manos mueve Baco a la guerra tambi\u00e9n.<br \/>Venus fatal a Troya perdi\u00f3 con la lucha homicida,<br \/>Y a los Lapitas t\u00fa, Baco, perdiste fatal. <br \/>Y cuando, en fin, por aqu\u00e9lla o por \u00e9sta enloquecen los hombres,<br \/>Toda verg\u00fcenza y bondad huyen con todo temor.<br \/>Ponle ferretes a Venus, con lazos sujeta a Lieo.<br \/>Para que con sus dones ni ella te da\u00f1e ni \u00e9l. <br \/>C\u00e1lmete el vino la sed y feliz creadora de hijos<br \/>Venus te sea: saltar l\u00edmites tales da\u00f1a. <\/div>\n<p>Mas \u00bfqu\u00e9 decir de los malos mesoneros que con tantos fraudes enga\u00f1an a  los peregrinos?. As\u00ed como de nuestro Se\u00f1or Jesucristo en su pasi\u00f3n Judas  llev\u00f3 el castigo de su culpa y el buen ladr\u00f3n el premio de su  confesi\u00f3n, as\u00ed los que abusivamente hospedan en el camino de Santiago  pagar\u00e1n en el infierno las penas de sus villan\u00edas, y los sinceros  peregrinos recibir\u00e1n en el cielo los premios de sus buenas obras y de  sus sufrimientos. Se condenan, pues, los que malamente tratan en los  albergues del camino de Santiago, explotando con innumerables enga\u00f1os a  los peregrinos. Unos van a su encuentro a la entrada de las ciudades,  bes\u00e1ndoles como si fueran parientes suyos que vienen de lejanas tierras.  \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s les hacen?. Hosped\u00e1ndolos en sus casas, les prometen todos los  bienes y les hacen todos los males. \u00bfA qui\u00e9n dir\u00e9 que semejan, sino al  traidor Judas, que entreg\u00f3 al Se\u00f1or con un beso?. Les dan a probar un  vino bueno y les venden otro m\u00e1s malo. Otros venden sidra por vino,  otros vino adulterado por vino bueno. Otros, pescados o carne cocida de  dos o tres d\u00edas, con lo cual aqu\u00e9llos enferman. Otros les muestran una  medida grande y si pueden les vende por un peque\u00f1a. Algunos tienen  falsas medidas para el vino y la avena, externamente muy grandes, por  dentro peque\u00f1as y estrechas, o sea poco excavadas, las cuales el vulgo  llama marsicias. De tales malvados mesoneros dice, pues, Isa\u00edas  lament\u00e1ndose: \u00abLos vasos de los fraudulentos son p\u00e9simos, pues los  mismos apelan a todos los recursos para enga\u00f1ar a los buenos con el  lenguaje de la mentira\u00bb. Hay quien trae vino del tonel y, si puede, echa  agua en el vaso anticipadamente. Otros les prometen mullidos lechos y  se los proporcionan detestables. Algunos, al venir otros hu\u00e9spedes,  arrojan a los primeros, despu\u00e9s de haber recibido la paga. El mal  hospedero no le da buena cama a los peregrinos, a no ser que le den a \u00e9l  de cenar, o una moneda. Si la moneda del peregrino vale por dos monedas  de la ciudad en que desea comer, el malvado fondista no se la valora  m\u00e1s que por un \u00f3bolo. El hospedero malvado da el vino mejor a sus  hu\u00e9spedes para conseguir embriagarles y cuando duermen poder quitarles  la bolsa, o el gurlo, y otra cosa. El mesonero malo les da muerte con  bebidas venenosas para poder apoderarse de sus despojos. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ir\u00e1n al suplicio de los malvados los que hacen dos departamentos  en el tonel y ponen una clase de vino en cada uno de ellos, de los  cuales les ofrecen primero para probar, el mejor, y despu\u00e9s a la comida  les traen el peor, del segundo departamento. Otros una medida de cebada o  de avena que los espa\u00f1oles llaman cahiz o arroba, que puede tener en el  mercado de la villa en que se encuentran un precio remuneratorio poco  m\u00e1s o menos de seis monedas, se la venden por doce, o al menos por diez.  Igualmente el sextario de vino, si en esta villa, seg\u00fan el precio  corriente, se vende en doce monedas, ellos se lo venden por veinte, o  por dos sueldos. \u00bfY qu\u00e9 decir de la sirvienta, que por mandato de la  due\u00f1a derrama el agua que hay en casa, para que los sedientos  peregrinos, no teniendo de noche agua para beber, compren vino al due\u00f1o  de la casa? \u00bfY qu\u00e9 decir de la que roba en los pesebres con el  consentimiento del amo la avena o la cebada?. Enteramente la  anatematizamos. Las criadas de los hospedajes del camino de Santiago que  por motivos vergonzosos y para ganar dinero por instigaci\u00f3n del diablo  se acercan al lecho de los peregrinos, son completamente dignas de  condenaci\u00f3n. Las meretrices que por estos mismos motivos entre Puerto  Mar\u00edn y Palas de Rey, en lugares montuosos, suelen salir al encuentro de  los peregrinos, no s\u00f3lo deben ser excomulgadas, sino que adem\u00e1s deben  ser despojadas, presas y avergonzadas, cort\u00e1ndoles las narices,  exponi\u00e9ndolas a la verg\u00fcenza p\u00fablica. Solas suelen presentarse a solos.  De cu\u00e1ntas maneras, hermanos, el demonio tiende sus malvadas redes y  abre el antro de perdici\u00f3n a los peregrinos, me causa asco describirlo. <\/p>\n<p>Por otro lado, \u00bfqu\u00e9 dir\u00e9 de los malos albergueros que por avaricia se  guardan los dineros de los peregrinos que mueren en sus hospedajes, los  cuales debieran invertirse en limosnas a los pobres y a los cl\u00e9rigos?.  Los malos hospederos de la ciudad de Santiago dan gratis la primera  comida a sus hu\u00e9spedes y no les venden m\u00e1s que los cirios y la cera. \u00a1Oh  fingida caridad! \u00a1Oh falsa piedad! \u00a1Oh esplendidez llena de todo  enga\u00f1o!. Si el due\u00f1o de un hospedaje tiene doce peregrinos en una fecha  determinada y les da la primera comida de carne o pescado, que puede  valer en el mercado de la ciudad ocho monedas, \u00e9l, fingi\u00e9ndose hombre  desprendido, se la regala; mas despu\u00e9s les trae doce cirios, cada uno de  los cuales se vende en el mercado en cuatro monedas, y se los vende en  seis sueldos. Los explota a cada uno violentamente en seis monedas.  Igualmente la cera, que vale cuatro monedas, se la vende en seis, y la  que vale otros tantos sueldos se la vende en seis sueldos, habi\u00e9ndoles  regalado la comida. \u00bfPara qu\u00e9 decir m\u00e1s?. La carne y pescado, que les  dio de comida, valorados en ocho monedas, en realidad, se lo vendi\u00f3  fraudulentamente con un sobreprecio de dos sueldos. \u00a1Oh nefando mercado!  \u00a1Oh lucro detestable!. Otros hierven con la cera sebo de carneros, o de  cabras, o habas cocidas sin piel, y de esto hacen los cirios. Otros a  las preguntas de los peregrinos contestan con f\u00e1bulas mentirosas y  nefandas, en vez de los hechos ver\u00eddicos de Santiago. Algunos,  anticip\u00e1ndose astutamente, env\u00edan desde la ciudad de Santiago hasta  Puerto Mar\u00edn a su cliente al encuentro de los peregrinos para que les  hable de este modo: Hermanos y amigos m\u00edos, yo soy de la ciudad de  Santiago y no vine aqu\u00ed en busca de hu\u00e9spedes, sino que estoy en esta  villa al cuidado de una mula enferma de mi se\u00f1or; id, pues, a su casa y  os ruego le dig\u00e1is que su mula pronto sanar\u00e1, y hospedaos all\u00ed, pues por  amor m\u00edo, \u00e9l, al mencionarle esta buena noticia, os tratar\u00e1 bien. Y  cuando llegan all\u00e1 encuentran todo lo malo. Otro va a Barbadelo o a  Triacastela a su encuentro, y cuando los avista los saluda y les habla  astutamente de otras cosas; luego as\u00ed les dice: Hermanos m\u00edos, que vais a  Santiago, yo soy un ciudadano rico de esa ciudad, y no he venido hasta  aqu\u00ed para procurarme hu\u00e9spedes, sino para hablar con un hermano m\u00edo que  habita en esta villa; mas si quer\u00e9is tener un buen hospedaje en  Santiago, hospedaos en mi casa y decidle a mi mujer y a mi familia que  os trate bien, por amor m\u00edo; yo os dar\u00e9 una se\u00f1al, para que se la  mostr\u00e9is. As\u00ed, con falsas palabras, a unos peregrinos les da su navaja, a  otros el cinto, a otros la llave, a otros la correa, a otros el anillo,  a otros el sombrero, a otros los guantes, como se\u00f1al, envi\u00e1ndolos a su  casa. Cuando \u00e9stos llegan a la casa del mismo y se hospedan en ella,  despu\u00e9s de darles la primera comida, la due\u00f1a de aquel hospedaje les  vende un cirio, que vale cuatro monedas, en ocho, o diez. De esta manera  se enga\u00f1a por los albergueros a los peregrinos de Santiago. Y si alg\u00fan  peregrino tiene alguna marca de plata que valga en venta treinta  sueldos, el desaprensivo hospedero lo lleva junto al banquero, c\u00f3mplice  suyo; le da arteramente el consejo enga\u00f1oso de que venda la marca al  banquero por veinte sueldos, para recibir el inicuo mesonero del  comprador la reva, esto es: doce passut, o poco m\u00e1s o menos. Llaman  fraudulentamente a las monedas passut, y reva quiere decir precio de la  iniquidad. Del mismo modo, si el peregrinos tiene algo que vender que  sea de gran precio, \u00e9l le sugiere que lo d\u00e9 por poco, para por ello  obtener una gran reva del mismo comprador, o de ambos. Y si tiene  monedas para cambiar, dicho hospedero, deseando obtener la reva, le  induce a que d\u00e9 veinte de sus monedas por doce de las del pa\u00eds, por  donde pasa, a pesar de que aproximadamente valen diecis\u00e9is. As\u00ed los  malos mesoneros enga\u00f1an a los peregrinos y se condenan. <\/p>\n<p>Los  guardias que custodian los altares de las bas\u00edlicas de Santiago, San  Gil, San Leonardo, San Mart\u00edn de Tours, de Santa Mar\u00eda del Puy y de San  Pedro en Roma, son tambi\u00e9n c\u00f3mplices de las maldades de los mencionados  hospederos, cuando llevan a los peregrinos con el fin de lucrarse a los  altares y les aconsejan que depositen en ellos sus ofrendas para que  dicho hospedero reciba por las mismas la reva y el guarda reciba  fraudulentamente su parte. \u00bfY qu\u00e9 dir\u00e9 del guarda que, despu\u00e9s que ha  robado las ofrendas del altar, a\u00fan de lo que queda quiere exigir su  porci\u00f3n a los rectores del altar y de la iglesia?. <\/p>\n<p>Los  peregrinos se han de precaver con mucho cuidado contra ciertos  estafadores a quienes vulgarmente se da el nombre de Cinnatores, los  cuales acechan en los caminos. Unos cambian con monedas falsas, otros en  el cambio les roban, otros semejan vender correas, cintos, c\u00edngulos,  guantes, cera o alguna otra cosa, fingiendo darlas a bajo precio. Y  mientras uno de ellos se los muestra al peregrino y le devuelve su  moneda falsa, otro arroja en el camino una onza de oro falsa al paso de  los peregrinos, y como que la encuentra, se inclina y la levanta del  suelo a su vista. Y puesto que los peregrinos la encuentran con \u00e9l,  quieren tener participaci\u00f3n con \u00e9l. Pero el astuto estafador,  fingi\u00e9ndose pobre, les vende su parte, cara, en cuatro, o cinco sueldos,  por oro bueno, valiendo tan s\u00f3lo el valor de una aguja. \u00bfA qui\u00e9nes se  parecen \u00e9stos, si no es a Dat\u00e1n y a Abir\u00f3n, a quienes trag\u00f3 la tierra?.  Tambi\u00e9n se han de precaver los peregrinos contra algunos malvados  mesoneros que meten su anillo, o su sello de plata, en las alforjas o en  los sacos de sus hu\u00e9spedes cuando de noche est\u00e1n dormidos y cuando  salen del hospedaje y han andado una milla los persiguen, y con este  fraudulento pretexto los roban. Sobre todo se condena a los italianos,  que encubren a los ladrones que hacen sucumbir a los peregrinos en sus  trampas; si por casualidad son sorprendidos los ladrones, \u00e9stos les  entregan el dinero y ellos los dejan escapar indemnes. Por lo tanto, se  condenan con ellos, pues los ladrones y encubridores igual pena merecen  en el infierno. <\/p>\n<p>Por otro lado, \u00bfqu\u00e9 diremos de los falsos  penitenciarios?. Hay algunos falsos, hip\u00f3critas, llenos de demonios,  cl\u00e9rigos, o laicos, vestidos con h\u00e1bito religioso, exteriormente  humildes como las ovejas, interiormente lobos rapaces, los cuales en el  camino de V\u00e9zelay, en el de Santiago, en el de San Gil o en el de  Jerusal\u00e9n, imponen falsas penitencias a los peregrinos, o a otros  incautos que encuentran en lejanas tierras. Caminando con ellos, al  principio sostienen conversaciones edificantes, enumer\u00e1ndoles por orden  todos los vicios; despu\u00e9s, habl\u00e1ndoles aparte a cada uno de ellos, les  preguntan en secreto sobre su conciencia y sobre los pecados cometidos.  Luego que los han confesado, a unos les imponen treinta misas, a otros  trece en penitencia por cualquier pecado. Pues le dicen al peregrino:  \u00abHaz decir treinta misas en memoria de los treinta dineros por los que  el Se\u00f1or fue vendido, de tus mejores treinta monedas, por presb\u00edteros  que nunca hayan tenido trato con mujeres, ni hayan comido carne, ni  tengan propiedades\u00bb. Mas aquel que no sabe d\u00f3nde encontrar\u00eda tales  presb\u00edteros le da las treinta monedas al que dice que \u00e9l los encontrar\u00e1.  No se preocupa el que las recibe de la salud del pecador, sino que mete  el dinero en la bolsa y lo gasta lujuriosamente, y poniendo su alma en  anatema la mete en el infierno. De \u00e9stos hay que precaverse con mucho  cuidado, como si se tratara de lobos hambrientos. \u00bfQu\u00e9 decir de algunos  hip\u00f3critas que, so pretexto de enfermedad se sientan en el camino de  Santiago o en el de otro santo cualquiera, estando sanos, y se muestran a  los transe\u00fantes? No lo s\u00e9. Unos, pues, muestran a los transe\u00fantes sus  piernas o sus brazos, ora te\u00f1idos con sangre de liebre, o escoriados con  ceniza de la corteza del \u00e1lamo blanco, en apariencia con gran dolor,  por motivos de avaricia para poderles arrancar la limosna. Otros ti\u00f1en  sus labios o sus mejillas de color negro, otros que traen palmas y capas  de Jerusal\u00e9n que los franceses llaman lotuesas para tener apariencia de  enfermos; otros se fingen sordos, o mudos, otros ti\u00f1en un brazo o un  pie que se le han cortado en alguna otra ocasi\u00f3n por alg\u00fan robo, con  sangre de animal para aparentar como si lo hubieran perdido por  enfermedad, y lo muestran a los peregrinos. Otros, a quienes les han  sacado los ojos por pena de hurto, se sientan junto al camino y se  presentan como si hubieran perdido los ojos por alguna enfermedad. Otros  muestran un pie, o una mano dislocados, secos o r\u00edgidos, aunque no lo  est\u00e9n; otros, se presentan a los transe\u00fantes abultando el vientre como  un pellejo, o como el de un buey, para obtener dinero. Otros, como  algunos cojos, a pesar de que pod\u00edan caminar derechos con sus cayadas,  dejando \u00e9stas con las rodillas encorvadas, sosteniendo almohadillas en  las manos, aparecen encogidos hacia tierra y en lugares solitarios de  los caminos piden limosna. Estos est\u00e1n tan llenos de orgullo que no  quieren aceptar pan, o una limosna peque\u00f1a, sino monedas, pa\u00f1os o cera.  Sin embargo, el que les da una limosna por el amor de Dios, o del  Ap\u00f3stol, sin duda recibir\u00e1 su recompensa. A esos mendigos no se ha de  privar de las limosnas, ni se han de despreciar, sino que hay que  corregirlos de su viciosa codicia por medio de la palabra de Dios. No  elijas \u2013dice San Isidoro- al que ha de ser objeto de tu misericordia. Da  a todo el que te pide. Ignoras por qui\u00e9n agradar\u00e1s m\u00e1s a Dios. Cuando  vas a la bas\u00edlica de Santiago, o de cualquier otro santo no les eches en  cara la limosna que les dieres, pero cuando regreses, corr\u00edgelos  diligentemente. Puesto que, como dice Santiago; \u00abEl que hiciere que un  pecador se convierta de su mala vida, salvar\u00e1 su alma de la muerte y  borrar\u00e1 la multitud de sus pecados\u00bb. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 diremos de  las mujeres, que hacen cirios para la venta y les ponen tanto hilo en  los cirios, o en las velas, que no pueden arder en las misas, o en las  lecciones? \u00bfY qu\u00e9 diremos de aquellas que, cuando vienen las multitudes  de peregrinos les venden m\u00e1s caros el pan, el vino, la avena, el fruto,  el queso, la carne y las aves?. Toda iniquidad y todo enga\u00f1o abunda en  los caminos de los santos. \u00bfY qu\u00e9 dir\u00e9 de los falsos banqueros que el  vulgo llama cambiadores?. Si doce monedas del peregrino valen diecis\u00e9is  monedas del banquero, las cuales aqu\u00e9l desea adquirir, no le dar\u00e1, por  consejo del malvado hospedero del peregrino, a no ser trece, o catorce,  en cambio de ellas. Si valen veinte, le dar\u00e1 diecis\u00e9is, o menos, si  puede. En cambio, si doce monedas del banquero valen diecis\u00e9is del  peregrino, no se las dar\u00e1, a no ser por veinte. Si valen trece le  cobrar\u00e1 diecis\u00e9is al peregrino. Si una marca de plata pura vale treinta  sueldos, el cambista no le dar\u00e1 sino veinte por ella. El cambista  tramposo tiene distintas pesas, grandes y peque\u00f1as. Compra la plata por  la que requiere mayor peso y tama\u00f1o, y la vende por la que requiere  menor peso, o cantidad. Pondera su oro y su plata y sus joyas y  desprecia las de los dem\u00e1s. Vende caro y compra barato. Si puede enga\u00f1a a  los dem\u00e1s, pero \u00e9l se guarda bien. Pesa cada moneda por s\u00ed misma en una  balanza que llaman trebuqueto y vende a los dem\u00e1s en mayor precio la  que es m\u00e1s pesada, o en el horno la funde al fuego con otra plata. Las  monedas grandes maliciosamente las rompe con una tenaza y machac\u00e1ndolas  las hace aparecer grandes. \u00a1Ay, una y mil veces, de aqu\u00e9l que comete  tales fraudes! \u00bfQu\u00e9 hace aquel malvado?, un anillo, un c\u00e1liz o un  candelabro o cualquiera otro objeto dorado, lo vende tramposamente por  oro. Sus marcas de plata, o talentos de oro los vende, si puede, m\u00e1s  caros por plata, o por oro de ley contrastados, aunque no est\u00e9n  contrastados, y, en cambio, los de otro, a pesar de que est\u00e1n  contrastados, los compra, como si no lo estuvieran, a precio m\u00e1s bajo.  Si la marca, o el talento del peregrino valen cuatro monedas menos que  las que exige el peso de ley, se los compra descont\u00e1ndole doce. Si el  oro, o la plata, de dicho banquero est\u00e1 en un anillo, o en un vaso, o en  un candelero, o en un freno, o en cualquier otro objeto, se lo vende  por oro puro, aunque no lo sea, y adem\u00e1s le cobra el trabajo de la obra.  Y si el peregrino trata de venderle los mismos objetos, no se los  compra a no ser por oro, o plata sin contraste. Igualmente las piedras  que no son preciosas, o sea las semejantes a las piedras preciosas, que  se denominan contrahechas, las vende a los incautos por precios\u00edsimas.  Estas y otras villan\u00edas comete, dando lugar a que venga el lazo infernal  sin darse cuenta y la trampa que \u00e9l prepara lo coja a \u00e9l mismo, cayendo  en el propio lazo. Apartaos, por tanto, falsos banqueros, de lo que  dice de vosotros el Salmista: \u00abMentirosos los hijos de los hombres en  sus balanzas, para ser convencidos los mismos de vanidad en estas  mismas\u00bb. <\/p>\n<p>Os hab\u00e9is enga\u00f1ado con vuestras mismas trampas. Pues  vuestras propias obras os llevan a los infiernos. Con la misma medida  con que hay\u00e1is medido se os medir\u00e1 a vosotros. Peso sobre peso, marca  sobre marca, libra sobre libra, est\u00e1n en vuestra mesa. O\u00edd lo que os  dice cierto Sabio: \u00abPeso y peso, medida y medida, uno y otro abomina  Dios\u00bb. Pues vuestras mesas en otro tiempo el Se\u00f1or derrib\u00f3 en el templo,  como est\u00e1 escrito en el Evangelio: \u00abLas mesas de los cambistas y las  sillas de los que vend\u00edan palomas tir\u00f3 por el suelo\u00bb. <\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9  diremos de los especieros enga\u00f1osos?. Unos guardan por tanto tiempo las  especias de las hierbas hasta que se pudren, y, despu\u00e9s de podridas, las  venden por buenas. Otros venden especias falsificadas por  preciad\u00edsimas. Algunos roc\u00edan la pimienta con agua, para que pese m\u00e1s en  la balanza. Otros le a\u00f1aden granos tostados de ginebra, o arena negra  semejante a la misma; otros, barbara glisce, parecida al alumbre,  quit\u00e1ndole la eflorescencia; otros mezclan al incienso resina de abeto o  de pino; los hay que mezclan tierra semejante cuando venden pinturas;  otros venden verde de tierra por verde griego a los ignorantes; otros  minio en vez de bermell\u00f3n; otros mezclan el minio con el bermell\u00f3n;  otros roc\u00edan el azur con agua para que pese m\u00e1s. De modo parecido  adulteran los otros colores y especias con cosas diversas semejantes a  ellos. <\/p>\n<p>Esto mismo hacen los m\u00e9dicos. No temen adulterar  inicuamente los electuarios, los potingues y los jarabes y los dem\u00e1s  ant\u00eddotos con otros ingredientes. Mezclan las cosas buenas con las malas  y venden las adulteradas por especias de gran precio. <\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9  decir de los negociantes farsantes?. Unos compran los pa\u00f1os con alna  grande, y los venden con peque\u00f1a; otros los guardan tanto tiempo que se  pudren, a pesar de lo cual los venden por buenos; algunos venden m\u00e1s  caros a los peregrinos que a sus vecinos, la correa, pieles de animales  silvestres, el cinto, los guantes o los dem\u00e1s objetos que tienen para  vender; otros hacen juramentos falsos , con frecuencia, por el menor  motivo, por lo cual se condenan; otros estiran los pa\u00f1os nuevos que  tienen para vender, con las manos, para hacerlos m\u00e1s largos y m\u00e1s anchos  de lo debido; otros, la correa de oveja, o de piel de cerdo, o de  caballo, la venden como si fuera de ciervo; los cintos, bolsos,  bragueros, o vainas de piel de cerdo, o de oveja, venden  fraudulentamente a los incautos, como si fueran de ciervo. \u00a1Oh enga\u00f1osa  avaricia!. Los hay quienes procuran que sus siervos aprendan estos  ardides, y los env\u00edan al Puy, a Saint Gilles, a Tours, a Plasencia, a  Lucca, a Roma, a Bari y a Barletta, pues en estas ciudades suele haber  escuela de toda clase de enga\u00f1os. \u00a1Oh vosotros, falsos mesoneros,  enga\u00f1osos banqueros y negociantes inicuos, convert\u00edos al Se\u00f1or vuestro  Dios, posponed vuestras maldades, apartad vuestra avaricia, desterrad de  vosotros vuestros inicuos enga\u00f1os!. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e9is el d\u00eda del juicio,  cuando ve\u00e1is que todos los que enga\u00f1asteis os acusan delante de Dios?.  Sabed que hab\u00e9is despreciado a Dios en vuestros innumerables maldades.  Mas si no os convert\u00eds de vuestros innumerables enga\u00f1os a los mismos  santos, a saber: Santiago, Pedro, Gil, Leonardo; a la misma Madre de  Dios, Santa Mar\u00eda del Puy; a Santa Magdalena, a San Mart\u00edn de Tours, a  San Juan Bautista de Ang\u00e9ly, a San Miguel Marino, a San Bartolom\u00e9 de  Benevento, a San Nicol\u00e1s de Bari, los tendr\u00e9is como acusadores delante  del Se\u00f1or, pues hab\u00e9is explotado a sus peregrinos. Cuando veng\u00e1is al  juicio delante de Dios, lament\u00e1ndoos, ellos os dir\u00e1n: Estos son, Se\u00f1or,  los que enga\u00f1aron, vali\u00e9ndose de tantos medios, a nuestros peregrinos y  les hicieron tantas injurias. \u00abSeg\u00fan las obras de sus manos, dales el  pago, dales la debida sanci\u00f3n a los mismos, puesto que no entendieron  las obras del Se\u00f1or, y en las obras de sus manos los destruir\u00e1s y no los  edificar\u00e1s. Venga la muerte sobre ellos y desciendan vivos al infierno,  puesto que la iniquidad estuvo en sus tiendas en medio de ellos\u00bb. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 entonces de vosotros, a d\u00f3nde podr\u00e9is escapar, a qui\u00e9n  pedir\u00e9is auxilio, teniendo a los mayores santos en el d\u00eda del juicio de  acusadores, cuando los deb\u00edais de tener como defensores?. Tendr\u00e9is como  acusadores a los que todo el mundo desea tener como abogados, a los que  todo el orbe venera, a cuyas bas\u00edlicas todo el pueblo se encamina, cuyos  sepulcros todos abrazan con piadoso amor, cuya ceniza y polvo se guarda  en la caja de caudales como si fuese oro escogido y piedras preciosas;  por cuyo poder, m\u00e9ritos y preces se perdonan los d\u00e9bitos a los  pecadores, se curan los enfermos, los ciegos se iluminan, los cojos se  levantan y los desconsolados se consuelan, los presos se ven libres;  cuyas reliquias veneran, ofreciendo votos, las personas piadosas. Estos  son los que est\u00e1n ante Dios, que oran noche y d\u00eda para que los pecadores  merezcan para s\u00ed el perd\u00f3n. Nadie sabe que haya mejores intercesores  que \u00e9stos. Y escogiendo a \u00e9stos, Dios nos los dio y, llev\u00e1ndolos sobre  los aires, lo que quieren que suceda eso hace. Y lo que se pide a Dios  por mediaci\u00f3n de ellos, por la plebe, todo se conceder\u00e1 con el favor de  Dios, que no tiene l\u00edmites. Os acusar\u00e1n a vosotros los que ayudaron a  otros, y si no despert\u00e1is en esta vida, no precisamente ellos, sino  vuestras iniquidades os quitar\u00e1n el reino en el futuro. Aquellos a  quienes enga\u00f1asteis gozar\u00e1n en el cielo; vosotros ir\u00e9is al T\u00e1rtaro entre  las llamas infernales. Ellos se alegrar\u00e1n con Dios en el cielo;  vosotros llorar\u00e9is con Satan\u00e1s en el infierno. Ellos estar\u00e1n coronados  en el cielo; vosotros estar\u00e9is en el infierno sumergidos en el fuego  perenne, por lo cual dice el Se\u00f1or por boca de Isa\u00edas: \u00abPor que os llam\u00e9  y no respondisteis, os habl\u00e9 y no escuchasteis, y hac\u00edais el mal a mis  vistas e hicisteis lo que yo detestaba; por estos motivos, por \u00e9stos,  dice el Se\u00f1or mi Dios: \u00abHe aqu\u00ed que mis siervos comer\u00e1n, y vosotros  tendr\u00e9is hambre; he aqu\u00ed que mis siervos se alegrar\u00e1n, y vosotros os  confundir\u00e9is; he aqu\u00ed que mis siervos me alabar\u00e1n con todo el regocijo  de su coraz\u00f3n, y vosotros clamar\u00e9is con todo el dolor de vuestro coraz\u00f3n  y con el dolor de vuestra alma sollozar\u00e9is y aborrecer\u00e9is mi nombre\u00bb. Y  he aqu\u00ed que no s\u00f3lo perder\u00e9is los tesoros que inicuamente hab\u00e9is  juntado con innumerables enga\u00f1os, sino que perder\u00e9is tambi\u00e9n vuestra  alma y vuestro propio nombre en el futuro y os alegrar\u00e9is como el que es  capturado por los enemigos, es herido, despojado, encerrado en un  calabozo, atormentado y \u00faltimamente afligido por el hambre, el fr\u00edo y la  tristeza. No dir\u00e9is m\u00e1s: yo soy aquel que sol\u00eda ser convidado feliz,  sino: yo soy desgraciado en la pena. El que pierde a s\u00ed mismo hace un  mal negocio, puesto que lo pierde todo. Atended a lo que dice de  vosotros el libro de la Sabidur\u00eda: \u00abEl que derrama sangre y el que  comete enga\u00f1o movido por el lucro son hermanos\u00bb. Sabed que vuestros  lucros, con los cuales llen\u00e1is vuestras bolsas, perjudicando a los  peregrinos, no son lucros, sino delitos. Pues el lucro que aparta a su  due\u00f1o del reino de Dios y lo mete en el infierno, no es lucro, sino  da\u00f1o. Vuestras artes e ingenio agud\u00edsimos, con los que enga\u00f1\u00e1is a los  peregrinos, os apartan totalmente del reino de Dios y os introducen  profundamente en el infierno. \u00bfQu\u00e9 os aprovecha reunir riquezas con  vuestras malas artes, si perd\u00e9is vuestras almas en el infierno? \u00bfQu\u00e9  aprovecha al hombre si consigue todo el mundo, pero se pierde a s\u00ed mismo  y se causa da\u00f1o a s\u00ed propio?. En proporci\u00f3n a vuestra avaricia,  consegu\u00eds ganancias enormes e il\u00edcitas, con las cuales aliment\u00e1is  innumerables y nocivos vicios. Por lo cual dice San Pablo: \u00abLa avaricia  es la ra\u00edz de todos los males, la cual apeteciendo algunos erraron en la  fe y se mezclaron en muchos dolores\u00bb. As\u00ed como de la caridad nacen  todos los bienes, as\u00ed de la avaricia surgen todos los males. Por la  ambici\u00f3n el hombre miente, postergando su lealtad; se hace avaro,  simon\u00edaco, vende a Cristo, ofende a Dios, abandona el amor al pr\u00f3jimo,  olvida al pobre, pierde toda la caridad, olvida el reino de los cielos,  corrompe los juicios humanos en el tribunal de los nobles, tiene lugar  la fornicaci\u00f3n y el adulterio, el latrocinio y el sacrilegio, y el falso  juramento se comete y todos los males y todos los vicios; la misma  dignidad clerical, y esto es lo peor, se envilece, la riqueza se  amontona, por lo cual la verdadera pobreza, que Cristo mand\u00f3 amar a los  fieles devotos, es violada y todo g\u00e9nero de vicios se fomentan. Si no  tuvieras avaricia, no reunir\u00edas riquezas; si no tuvieras tesoros, no  alimentar\u00edas los vicios. Sentir\u00e1s tal vez apetitos lujuriosos, desear\u00e1s  convites espl\u00e9ndidos, vestirte de vestidos preciados, habitar palacios,  ser honrado de todos, pero te faltan las riquezas con las que estos  vicios pueden alimentarse. Por lo cual dice Isa\u00edas: \u00ab\u00a1Ay de vosotros los  que un\u00eds una casa a otra y un campo a otro! \u00a1Ay de vosotros que  arrastr\u00e1is el pecado cual la coyunda del carro! \u00a1Ay de los que llam\u00e1is a  lo malo bueno y a lo bueno malo, haciendo de las tinieblas luz y de la  luz tinieblas; haciendo de lo amargo dulce y de lo dulce amargo! \u00a1Ay de  los que sois poderosos para beber vino y varones valientes para mezclar  la borrachera! \u00a1Ay de los que sois sabios a vuestros ojos! \u00a1Ay de los  que justific\u00e1is al imp\u00edo por los regalos y neg\u00e1is la justicia al  justo!\u00bb. Vuestra codicia insaciable de por s\u00ed abusar\u00eda de todo el mundo  si pudiera. Cuando no pod\u00e9is abusar de alguno, lo sent\u00eds enormemente. La  voluntad nunca os falta; el poder muchas veces os falta, por lo cual el  enga\u00f1o siempre lo ten\u00e9is a mano. Si alguna vez no lo llev\u00e1is a cabo, es  porque no pod\u00e9is. Si los demonios se condenaron porque quer\u00edan tener lo  que Dios no les quiso dar, vosotros igualmente est\u00e1is condenados por el  juicio divino, porque quer\u00e9is tener lo que Dios no quiere que teng\u00e1is.  Vuestra avaricia, como la hidropes\u00eda es insaciable. El hidr\u00f3pico cuanto  m\u00e1s bebe m\u00e1s desea beber. Vosotros tambi\u00e9n cuanto m\u00e1s tesoros de enga\u00f1o  adquir\u00eds, m\u00e1s trabaj\u00e1is por adquirir. Vuestra avaricia es semejante al  abismo insaciable, a un pozo profundo y al mar. As\u00ed como vuestra  avaricia no tiene medida, vuestras penas ser\u00e1n sin medida en las llamas  infernales. O\u00edd lo que dice Isa\u00edas: \u00abPor ello el infierno dilat\u00f3 su vida  y abri\u00f3 su boca sin l\u00edmites, y descender\u00e1n los fuertes del mundo, su  pueblo, y los sublimes y gloriosos del mismo\u00bb. \u00a1Oh dolor!. Los gloriosos  y los sublimes del orbe descender\u00e1n a los infiernos. Permaneciendo en  vuestros vicios dese\u00e1is a veces el reino de Dios, pero vuestro  pensamiento fracasa. As\u00ed os habla Isa\u00edas: \u00abComo sue\u00f1a el que tiene  hambre que come, y el que tiene sed que bebe, y cuando despierta est\u00e1  a\u00fan ayuna su alma, as\u00ed ser\u00e1 la multitud de todos los malos\u00bb. As\u00ed se dice  vulgarmente: quien hace mal y espera bien, trabaja en vano. Mientras  los dem\u00e1s hombres descansan en los d\u00edas festivos de las obras de la  carne, muchos de vosotros no temen estafar a sus hermanos por las ferias  y mercados. Por lo cual vuestras faltas sobrepasan a los delitos de los  dem\u00e1s. Tales solemnidades el Se\u00f1or las odia, pues dijo por el Profeta:  \u00abMi alma aborrece vuestras calendas y solemnidades; me resultan odiosas,  estoy cansado de soportarlas. Y cuando extend\u00e1is vuestras manos  apartar\u00e9 mis ojos de vosotros, y cuando multipliqu\u00e9is vuestra oraci\u00f3n no  os escuchar\u00e9, pues vuestras manos est\u00e1n te\u00f1idas de sangre\u00bb. Y en otro  lugar dice el Se\u00f1or: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 clamas hacia m\u00ed?. Tu dolor es incurable\u00bb.  <\/p>\n<p>Por tanto, el que no enga\u00f1a a los peregrinos, ni en la plaza,  ni en el negocio, ni en el cambio, ni en el hospedaje, ni por los  citados medios fraudulentos, sino que se porta con ellos debidamente,  sin duda alguna obtendr\u00e1 en el futuro el premio del Se\u00f1or. Quienquiera  que los ultraje y les quite algo, por hurto, rapi\u00f1a, o por otro medio  cualquiera, sin duda alguna, su suerte ser\u00e1 con Dat\u00e1n, Abir\u00f3n y con el  diablo. \u00bfY qu\u00e9 diremos de los que cobran tributos a los peregrinos de  Santiago?. Los cobradores de portazgos de Ostabat, de San Juan y de San  Miguel del pie del Puerto de Cize, se condenan del todo. No hay lengua  que pueda decir las injurias que les hacen a los peregrinos. Apenas pasa  un transe\u00fante que no sea explotado por ellos. Con la autoridad de Dios,  Padre Omnipotente, y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, y de todos los  santos, son excomulgados cien veces y anatematizados y apartados de las  puertas del santo para\u00edso por boca de muchos santos obispos y sacerdotes  y monjes, que con frecuencia son all\u00ed estafados. Por lo cual es  preferible callar a hablar. Y por lo mismo, dichos malhechores, a saber:  los mesoneros, cambistas, negociadores y cobradores de puertas, han de  ser amonestados que se arrepientan. Si alguno desprecia mis palabras y  mis escritos que condenan los citados vicios, escuchen al Sumo Doctor y  al Maestro de todos que me manda en esta forma: \u00abLevanta tu voz y  anuncia a mi pueblo sus delitos\u00bb. Pues si no advierto su iniquidad al  imp\u00edo, el Se\u00f1or pedir\u00e1 cuentas a mis manos por la sangre vertida, pues  me he hecho homicida de mi propia alma, por no corregir a aqu\u00e9l.  Al\u00e9grense, pues, en estas solemnidades de la fiesta de Santiago Ap\u00f3stol  los que han tratado bien a los peregrinos durante su viaje, en todos sus  negocios. Al\u00e9grense los peregrinos que vienen a su santuario, y que  recibir\u00e1n con la protecci\u00f3n del mismo la corona de gloria por sus  fatigas. <\/p>\n<p>Con alegr\u00eda, amad\u00edsimos hermanos, celebremos en la  tierra su fiesta venerable hasta que en la solemnidad apost\u00f3lica, que no  tiene fin, merezcamos gozar en los cielos. Al\u00e9grese sobre todo el  pueblo gallego, que mereci\u00f3 tener tal gu\u00eda y pastor; regoc\u00edjense todas  las naciones occidentales; todas las islas de los mares ennoblecidas con  tan excelso patrono; al\u00e9grese tambi\u00e9n Samaria, empapada en sus  ense\u00f1anzas; regoc\u00edjese Jerusal\u00e9n, te\u00f1ida de p\u00farpura con su sangre, y  todos celebremos su fiesta con el coraz\u00f3n, con la boca y con las obras, y  pregonando sus alabanzas felicitemos al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>\u00a1Oh dichoso  pueblo de Espa\u00f1a y de Galicia, honrado con el poder de tan gran  pr\u00edncipe!; exaltado no por el m\u00e9rito de tu bondad, sino por el de tan  glorioso Ap\u00f3stol. El te decor\u00f3, \u00e9l te adorn\u00f3, \u00e9l te hizo feliz, \u00e9l te  honr\u00f3. Tu noche, que no ten\u00eda d\u00eda, se ha convertido en antorcha de la  verdadera fe, cuyo esplendor no es posible explicar con palabras. T\u00fa,  que antes no ten\u00edas la gracia, ahora se te concede abundantemente. Antes  ignorabas a tu Criador; ahora, por tu Ap\u00f3stol, conoces a tu Hacedor.  Antes estabas sumergida en el error; ahora has sido levantada a la fe  apost\u00f3lica. Antes estabas entregada a las leyes vanas; ahora has  aprendido las ense\u00f1anzas de libertad. Abjuraste lo que eras y comenzaste  a ser lo que no eras. T\u00fa, que hab\u00eda fabricado templos inmundos, ahora  adoras al verdadero Dios. T\u00fa, que yac\u00edas en el esti\u00e9rcol de la  infidelidad, ahora brillas en la fe apost\u00f3lica. Antes estabas como  viuda; ahora est\u00e1s desposada con el celeste var\u00f3n. Antes eras est\u00e9ril;  ahora das a luz hijos. Antes estabas desconsolada; ahora, reconciliada  con tu Criador. Antes estabas como oveja descarriada y sin pastor;  ahora, unida al Rey celestial. Antes eras necia sin tal doctor; mas  ahora est\u00e1s en compa\u00f1\u00eda del fiel maestro. <\/p>\n<p>Como, pues, el sol,  difundiendo su luz hace huir las tinieblas, as\u00ed el rayo del verdadero  sol, expulsando de ti las tinieblas, te trajo la verdadera luz. Y aunque  muchos climas del mundo pierden los rayos del sol en determinadas  \u00e9pocas, el rayo del verdadero sol nunca ha dejado de lucir para ti con  el esplendor de las virtudes. Aunque el tit\u00e1n no siempre luce para el  mundo, para ti siempre el rayo del verdadero sol apost\u00f3lico est\u00e1  presente y luce con los milagros y auxilios divinos. As\u00ed como con la luz  del sol primero se iluminan los montes, despu\u00e9s los valles, as\u00ed t\u00fa, que  fuiste en otro tiempo valle de tinieblas, con los rayos apost\u00f3licos  empezaste a brillar. Primero se iluminan los montes, luego los valles.  Primero son iluminados los ap\u00f3stoles, luego las gentes. Y como la  estrella surge en Oriente y va resplandeciendo hasta el Occidente, as\u00ed  el rayo apost\u00f3lico no s\u00f3lo en tu provincia brilla por los milagros  divinos, sino en todo el mundo, en donde se construyen sus iglesias.  Surgi\u00f3 de entre las tinieblas la luz maravillosa, y tus tinieblas  resplandecen igual que el mediod\u00eda, porque para los habitantes en la  regi\u00f3n de las sombras de la muerte, naci\u00f3 la luz. No es de extra\u00f1ar que  estuvieras en otro tiempo en las tinieblas de la infidelidad, pues no  ten\u00edas la luz de la doctrina. Si no hubieras visto el rayo del sol no  hubieras conocido el sol. Has conocido, pues, el sol de justicia, porque  viste su rayo. El mismo sol \u00abque ilumina a todo hombre que viene a este  mundo\u00bb. Al mismo sol que dice el Salmista: \u00abPuso en el sol su  tabern\u00e1culo\u00bb. Y del que el Profeta dijo: \u00abPara vosotros que tem\u00e9is a  Dios, saldr\u00e1 un sol de justicia\u00bb. Y en otro lugar: \u00abSe elev\u00f3 el sol y la  luna se par\u00f3 en su camino\u00bb. El sol se puso cuando Cristo muri\u00f3 en la  cruz. El sol se elev\u00f3 cuando Cristo resucit\u00f3 entre los muertos. El sol  emiti\u00f3 sus rayos cuando Cristo envi\u00f3 sus ap\u00f3stoles por todo el mundo  llenos del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>Vive justamente, naci\u00f3n espa\u00f1ola,  puesto que has recibido uno de estos rayos. Guarda el rayo de tu  verdadero sol con tus buenas costumbres, para que se digne lucir para ti  con sus virtudes. Guarda el tesoro, conserva la piedra viva escogida  por el Se\u00f1or en el mar de Galilea, honorable entre las piedras  apost\u00f3licas, colocada en el Santuario del Se\u00f1or. Feliz tierra de  Galicia, que has merecido tener tan gran tesoro. Encontraste la perla  celestial, encontraste el tesoro deseable. Perla que brilla con los  milagros divinos, tesoro lleno de beneficios divinos. Tesoro deseable  que se guarda en tus tierras. A quien tiene tal tesoro nada le falta.  \u00bfQu\u00e9 puede faltar, pues, a quien tiene la virtud de tan gran tesoro?.  Mas, \u00bfde d\u00f3nde te proviene esto: el tener tan gran tesoro, gente  inculta?. Parece que se ha cumplido contigo aquel adagio que dice: Al  necio no buscada la suerte le es dada. Dime, pues, \u00bfqui\u00e9n te la ha  dado?. Quiz\u00e1 me dir\u00e1s que nos ha visitado naciendo desde lo alto. Dices  verdad que te visit\u00f3 naciendo desde lo alto, por haberse dignado darte  la virtud de su Ap\u00f3stol. Estando desterrada en lo \u00faltimo del orbe de las  tierras y, por decirlo as\u00ed, colocada en los \u00faltimos siglos, sin  embargo, el rayo del verdadero sol nace para ti luciendo para aquellos  que est\u00e1n en las tinieblas y en la sombra de la muerte, para dirigir  tambi\u00e9n los pies de muchos de los que se dirigen al Ap\u00f3stol del Se\u00f1or en  tu patria. Se re\u00fanen, pues, en tu pa\u00eds, en catervas, gentes extranjeras  de todos los climas del mundo, las cuales traen obsequios de alabanzas  al Ap\u00f3stol del Se\u00f1or, con alegr\u00eda. De ti, pues, puede entenderse lo que  el Se\u00f1or dijo en otro tiempo por boca de Isa\u00edas: \u00abHe aqu\u00ed que te he  descrito en mis manos, tus muros siempre est\u00e1n delante de mis ojos. Vivo  por mi vida, yo, dice el Se\u00f1or, que te vestir\u00e1s de todas las gentes  como de ornamento y te rodear\u00e1s de ellas como esposa. Que tus desiertos y  tus soledades y tu tierra arruinada ahora, ser\u00e1n estrechas para sus  habitantes y huir\u00e1n lejos los que te absorb\u00edan. A\u00fan dir\u00e1n a tus o\u00eddos  los hijos de tu esterilidad: es angosto este lugar; dame espacio para  habitar. Y dir\u00e1s en tu coraz\u00f3n: \u00bfqui\u00e9n engendr\u00f3 para m\u00ed a esos?. Pues yo  soy est\u00e9ril y no madre; desterrada y cautiva; y a esos, \u00bfqui\u00e9n los ha  nutrido?. Yo era sola y abandonada, y esos, \u00bfen d\u00f3nde estaban?. Esto  dice el Se\u00f1or mi Dios: He aqu\u00ed que tender\u00e9 mi mano a las gentes y  levantar\u00e9 mi bandera ante los pueblos, y traer\u00e1n en brazos a tus hijos y  a tus hijas sobre sus hombros. Y ser\u00e1n reyes tus ayos y reinas tus  nodrizas. Y rostro en tierra, te adorar\u00e1n y lamer\u00e1n el polvo de tus  pasos, y sabr\u00e1s que yo soy el Se\u00f1or, y sobre esto no se confundir\u00e1n los  que esperan en El. A los que te juzgaron yo juzgar\u00e9, y a tus hijos yo  salvar\u00e9. Y cebar\u00e9 a tus enemigos con sus propias carnes y se embriagar\u00e1n  con su propia sangre. Y todo el mundo sabr\u00e1 que yo soy el Se\u00f1or que te  salva\u00bb. \u00bfA qui\u00e9n te comparar\u00e9 si no es al var\u00f3n que encuentra un tesoro  escondido en un campo, el cual, con la alegr\u00eda del mismo, vende todas  sus cosas y compra dicho campo?. Tambi\u00e9n te comparar\u00e9 al negociante que  busca buenas perlas, y cuando ha encontrado una de gran valor, se  deshace de todas sus cosas y la compra. \u00bfQu\u00e9 diste, pues, y qu\u00e9  recibiste?. Por cierto te has dado a ti misma, y recibiste ya la perla  que brilla en el cielo. Te diste a ti misma demoliendo los \u00eddolos y  construyendo la iglesia, y recibiste la virtud apost\u00f3lica guard\u00e1ndola en  ella. Mejor es tu adquisici\u00f3n que el negocio de plata o de oro  pur\u00edsimo. El fruto de tu adquisici\u00f3n es de m\u00e1s precio que todas las  riquezas y todo lo deseable no puede compararse con \u00e9ste. Sus caminos  son caminos bellos y todas sus sendas son pac\u00edficas. De esta venida de  salud te exhorta a regocijarte San Fortunato, brillante poeta, confesor  de Cristo y obispo, que dijo un d\u00eda en el libro de sus loas divinas:  Gentes gallegas, cantad vuestras nuevas canciones a Cristo;<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">De que Santiago venga dadle las gracias a Dios.<br \/>Viene a la grey su esperanza y el padre y amante del pueblo:<br \/>Que las ovejas gocen con el pastor que les dan. <br \/>Bajo su gu\u00eda la grey pacer\u00e1 por los pastos sagrados, <br \/>Aprovechando frutos de celestial simiente. <br \/>Y cuidar\u00e1 de los puros rediles del buen Jesucristo, <br \/>Porque ser\u00edan presa de los rapaces lobos.<br \/>Con vigilante atenci\u00f3n regir\u00e1 el establo sin mancha,<br \/>Para que no padezca ni una rapi\u00f1a su grey.<br \/>Defender\u00e1 los corderos de hermoso vell\u00f3n encerrados,<br \/>Y las maduras uvas le prestar\u00e1n belleza. <br \/>Para llenar las bodegas del cielo con su eterno fruto, <br \/>De donde viva fuente fluya y las almas beban.<br \/>No las castigue la sed, que calmar con un dedo mojado <br \/>Tanto anhelaba el rico cuando ped\u00eda ayuda. <br \/>Mas a gozar las delicias del seno de Abraham sus ovejas, <br \/>Entre sus propios brazos conducir\u00e1 el pastor. <br \/>Y duplicando el talento que tuvo muy bien a su cargo, <br \/>Al verdadero goce de su Se\u00f1or entrar\u00e1. <br \/>Y coronado con el galard\u00f3n de sus m\u00e9ritos, digno,<br \/>En el palacio obtendr\u00e1 puesto, soldado del Rey. <\/div>\n<p>Ruega, pues, pueblo de Galicia, con nos al Ap\u00f3stol del Se\u00f1or, para que a  su venerable maestro Cristo Rey, que se sienta en el cielo suplic\u00e1ndole  constantemente por nuestros cotidianos delitos, interceda para que  podamos despreciar lo terreno y amar lo celestial, para tener como  abogado en el \u00faltimo d\u00eda al que creemos que se ha de sentar sobre el  duod\u00e9cimo asiento y que ha de juzgar a las doce tribus de Israel, para  que merezcamos ser colocados con \u00e9l, concedi\u00e9ndonoslo el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>\u00a1Oh, bienaventurado Santiago el Mayor, amado de Cristo, hijo del  Zebedeo, hermano de San Juan Evangelista, que con el Se\u00f1or reinas  felizmente en el alc\u00e1zar del cielo, cuyo templo enorme se asienta en  Galicia, que a los que te piden das la salud!: haz que los que te  invocan y en ti conf\u00edan sientan que te tienen siempre como intercesor en  todas sus necesidades ante el Se\u00f1or de los cielos. Seas el custodio de  nuestras almas en el d\u00eda de nuestra muerte, \u00a1oh abogado de los  peregrinos!. <\/p>\n<p>Santiago, amant\u00edsimo entre todos los santos, que  no s\u00f3lo dejaste lo que ten\u00edas, sino lo que pod\u00edas tener, por el Se\u00f1or,  cuando te llam\u00f3 en las orillas del mar de Galilea: haz, pues, te lo  rogamos por tus fecundos m\u00e9ritos, que desechemos todo lo que desagrada  al Se\u00f1or y que hagamos con entera virtud lo que le agrada, para merecer  ser part\u00edcipes contigo de la gloria eterna. T\u00fa que ante Dios hiciste  muchos prodigios, iluminando a los ciegos, corrigiendo a los que yerran,  resucitando a los muertos, ilumina con tus m\u00e9ritos la ceguera de  nuestros corazones, rompiendo los v\u00ednculos de nuestra maldad. Pues el  Se\u00f1or te demostr\u00f3 tanto aprecio, que cuando resucit\u00f3 a la hija del  archisinagogo te introdujo honor\u00edficamente en la casa, no dejando entrar  a otros, para mostrarte un milagro venerando. Por eso nos acogemos bajo  la tutela de tu santidad para que con tu intervenci\u00f3n gloriosa nos  resucites de la muerte del alma y nos consigas de Dios un buen esp\u00edritu  para resistir a los vicios y a las concupiscencias, de suerte que el  mismo que nos perdona nos conceda llorar los pasados delitos, para no  repetirlos jam\u00e1s. T\u00fa fuiste digno de subir con el Se\u00f1or al monte Tabor, y  de ver su transfiguraci\u00f3n, y de o\u00edr la voz admirable de Dios Padre y de  ver la inmensa claridad de su divinidad, lo cual a nadie jam\u00e1s le fue  dado ver; por ello, \u00a1oh \u00ednclito Ap\u00f3stol!, imploramos tu santidad para  que nos concedas con tus preces ascender del valle de los vicios al  monte de las virtudes, para merecer gozar de la eterna claridad  juntamente contigo en la resurrecci\u00f3n que t\u00fa viste simb\u00f3licamente en el  monte Tabor. T\u00fa, que por la espada de Herodes llegaste al t\u00e1lamo  estrellado, en compa\u00f1\u00eda de los \u00e1ngeles, cons\u00edguenos el consuelo en la  tribulaci\u00f3n, en todo tiempo la fortaleza contra la tentaci\u00f3n, para que  merezcamos vencer al adversario. T\u00fa eres honra de los espa\u00f1oles, refugio  de los pobres, fortaleza de los d\u00e9biles, consuelo de los atribulados,  salud de los peregrinos, pescador de almas, ojo de los ciegos, pie de  los cojos, mano de los mancos, tutor de los navegantes que te invocan,  mediador de los pueblos, padre de todos, destructor de los vicios,  edificador de los pueblos, padre de todos, destructor de los vicios,  edificador de las virtudes; te pedimos con el coraz\u00f3n humilde que  apagues con tu piadosa intercesi\u00f3n los incendios de nuestros vicios y  que enciendas el fervor de la castidad, de la caridad y de las dem\u00e1s  virtudes en nosotros. Todos creemos que con tus preces seremos ayudados  en cualquier necesidad por la que a ti clamemos, pues sabemos bien que  f\u00e1cilmente consigues lo que pides a Dios. El te ha concedido este don  especial de que todos los pueblos extranjeros, de todos los climas del  mundo, cantando alabanzas al Se\u00f1or, vengan a visitarte con regalos; es  m\u00e1s, se hace el camino desde la Dacia y desde la Etiop\u00eda hasta Galicia,  en busca de penitencia y para salud de los pecadores por tu mediaci\u00f3n. <\/p>\n<p>As\u00ed, describi\u00e9ndolo el Profeta, lo vaticin\u00f3 diciendo: \u00abLas naciones  desde lejos a ti vendr\u00e1n, y trayendo regalos adorar\u00e1n al Se\u00f1or en ti y  tu tierra tendr\u00e1n en santificaci\u00f3n. Nombre grande invocar\u00e1n en ti\u00bb. Y  luego despu\u00e9s dice: \u00abT\u00fa te alegrar\u00e1s en tus hijos, porque todos ser\u00e1n  bendecidos y todos se congregar\u00e1n alrededor de ti. Bienaventurados todos  los que te aman y los que se regocijan con tu paz\u00bb. As\u00ed dice el Se\u00f1or  por boca de Isa\u00edas: \u00abLos trabajadores de Egipto y los mercaderes de  Etiop\u00eda y los altos varones sabeos pasar\u00e1n a ti y ser\u00e1n tuyos. Ir\u00e1n  detr\u00e1s de ti y caminar\u00e1n esposados, y en ti adorar\u00e1n al Se\u00f1or y te  suplicar\u00e1n. Solamente en ti est\u00e1 Dios\u00bb. <\/p>\n<p>Santiago, hermano  precioso del virg\u00edneo San Juan, que a Herm\u00f3genes, antes feroz,  convertiste de los vicios del mundo al servicio del Omnipotente, ruega  por nosotros con continua oraci\u00f3n. Santiago, esperanza de los siervos y  medicina de los tuyos, acoge compasivo las piadosas oraciones de tus  siervos. Da a los tuyos la vida por tanto tiempo apetecida, para que en  los altos castros merezcamos estar en los astros. <\/p>\n<p>Acu\u00e9rdate,  pues, padre el m\u00e1s espl\u00e9ndido, de tus hijos por todos los siglos, y no  dejes de orar por los peregrinos que te invocan, a fin de que libres de  todas las angustias merezcamos poseer contigo el Reino eterno de los  Cielos. Lo cual se digne concedernos el mismo Jesucristo nuestro Se\u00f1or,  que con el Padre y el Esp\u00edritu Santo vive y reina como Dios por los  siglos infinitos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Libro I Capitulo XVIII<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>30 DE DICIEMBRE SE CELEBRA LA TRASLACI\u00d3N DE SANTIAGO, HIJO DE ZEBEDEO, DE JERUSALEM A GALICIA Y SU ADVOCACI\u00d3N: COMO FUE ELEGIDOPARA EL APOSTOLADO EN EL MAR DE GALILEA POR EL SE\u00d1OR.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lecci\u00f3n del Santo Evangelio seg\u00fan San Mateo. En aquel tiempo, andando Jes\u00fas junto al mar de Galilea, vio a los dos hermanos, Sim\u00f3n, llamado Pedro, y a Andr\u00e9s, su hermano, que echaban las redes al mar. Y les dijo: Venid en pos de m\u00ed y os har\u00e9 pescadores de hombres, y ellos, dejando sus redes inmediatamente, les siguieron, etc. <\/p>\n<p>Homil\u00eda de San Gregorio papa sobre esta Lecci\u00f3n. Hab\u00e9is o\u00eddo, car\u00edsimos hermanos, que a la voz del solo mandato Pedro y Andr\u00e9s, dejando las redes, siguieron al Redentor. A\u00fan no hab\u00edan visto a Este hacer ning\u00fan milagro, nada le hab\u00edan o\u00eddo del premio de la eterna recompensa, y sin embargo, a un solo mandato del Se\u00f1or abandonaron todo lo que pose\u00edan. \u00bfCu\u00e1ntos milagros vemos nosotros, cu\u00e1ntas pruebas nos manda el Se\u00f1or, con cu\u00e1ntas amenazas se nos aterroriza y, no obstante, despreciamos el seguir nuestra vocaci\u00f3n?. Ya someti\u00f3 el cuello de las naciones al yugo de la fe, ya ech\u00f3 por tierra la gloria del mundo, ya sus ruinas amenazantes anuncian la proximidad de su estrecho juicio, y, sin embargo, nuestro coraz\u00f3n soberbio no quiere voluntariamente dejar lo que contra su voluntad pierde cada d\u00eda. \u00bfQu\u00e9, pues, hermanos amad\u00edsimos, qu\u00e9 diremos en el d\u00eda del juicio los que ni por los preceptos nos apartamos del amor del siglo presente ni por los castigos nos enmendamos?. <\/p>\n<p>Mas quiz\u00e1 alguien diga en t\u00e1citos pensamientos consigo mismo: A la voz del Se\u00f1or, estos dos pescadores, \u00bfqu\u00e9 y cu\u00e1nto dejaron, si apenas nada ten\u00edan?. Mas en esto, hermanos amad\u00edsimos, m\u00e1s debemos considerar el afecto que el caudal. Mucho deja quien nada retiene para s\u00ed, mucho deja el que, aunque poco, todo lo abandona. Ciertamente, nosotros lo que tenemos lo poseemos con gran apego, y lo que no poseemos lo buscamos con ambici\u00f3n. Por lo tanto, mucho dejaron Pedro y Andr\u00e9s al dejar uno y otro los deseos de tener. Mucho abandona quien renuncia con sus posesiones a todas las apetencias. Los que le siguieron (a Cristo) tantos bienes abandonaron como en el caso de no haberle seguido pudieron desear. Por tanto, que nadie diga para consigo mismo cuando ve que algunos dejan muchos bienes: Quiero imitar a estos que desprecian el mundo, pero yo no tengo nada que dejar. Pues, hermanos, abandon\u00e1is muchos bienes si renunci\u00e1is a los deseos terrenos. Nuestros bienes exteriores, aunque pocos, bastan para el Se\u00f1or. Pues pesa el coraz\u00f3n y no el dinero, y no calcula qu\u00e9 cantidad se le ha ofrecido en sacrificio, sino de cu\u00e1nto. Pues si consideramos el valor externo, he aqu\u00ed que estos santos negociantes nuestros han adquirido la vida perpetua de los \u00e1ngeles por el precio de las redes y de la nave. Pues el hombre no estima dicho valor, sin embargo, el Reino de Dios vale todo lo que se posee. Vali\u00f3, pues, a Zaqueo el dar la mitad de sus riquezas, pues la otra mitad las reserv\u00f3 para restituir el cu\u00e1druplo de lo que injustamente hab\u00eda quitado. Vali\u00f3 a Pedro y Andr\u00e9s el abandonar las redes y la nave. Valieron a la viuda aquellas dos monedas y vale para otros una copa de agua fr\u00eda. El Reino de Dios, por tanto, como dijimos, vale lo que tenemos. <\/p>\n<p>Pensad, pues, hermanos, con qu\u00e9 insignificancia se compra y cu\u00e1n estimable es su posesi\u00f3n. Mas, aunque tal vez no poseamos ni siquiera una copa de agua fr\u00eda para dar al indigente, sin embargo a\u00fan en este caso nos dan seguridad las palabras divinas. El nacimiento del Redentor lo manifestaron los ciudadanos del cielo al clamar: \u00abGloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad\u00bb. Pues ante los ojos de Dios nunca est\u00e1 vac\u00eda de obsequios nuestra mano, con tal de que el arca del coraz\u00f3n est\u00e9 repleta de buena voluntad. Por lo cual dice el Salmista: \u00abEn m\u00ed est\u00e1n, Dios, tus votos, que te pagar\u00e9 con alabanzas\u00bb. Como si dijera abiertamente: Aunque no tengo bienes exteriores que ofrecerte, dentro de m\u00ed mismo, sin embargo, encuentro algo que inmolo en el altar de tu alabanza. Porque t\u00fa, que no te alimentas de nuestros dones, te aplacas mejor con la ofrenda del coraz\u00f3n. Ninguna ofrenda es m\u00e1s rica para Dios que la buena voluntad. Es buena voluntad temer las desgracias de los dem\u00e1s como las nuestras y gozarnos de la prosperidad del pr\u00f3jimo, como de nuestro provecho. Considerar como nuestras las p\u00e9rdidas y ganancias del pr\u00f3jimo, amar al amigo, no por el mundo, sino por Dios, y al enemigo soportarlo por el mismo amor. No hacer a nadie lo que t\u00fa no quieras sufrir, no negar a nadie lo que t\u00fa deseas justamente que se te conceda. Socorrer en proporci\u00f3n a los propios recursos las necesidades del pr\u00f3jimo, mas desear a\u00fan favorecerle sobrepasando nuestras fuerzas. \u00bfQu\u00e9 hay de m\u00e1s valor que este holocausto?. Cuando el hombre se inmola en el ara de su coraz\u00f3n y el alma se sacrifica a s\u00ed misma. <\/p>\n<p>Mas este sacrificio de la buena voluntad nunca se completa a no ser que el afecto a las cosas de este mundo se abandone totalmente, pues todo lo que deseamos en \u00e9l se lo envidiamos sin duda a nuestros pr\u00f3jimos. Porque parece que nos falta a nosotros lo que otro tiene. Y puesto que la envidia est\u00e1 siempre en desacuerdo con la buena voluntad, cuando \u00e9sta se apodera de nuestro coraz\u00f3n aqu\u00e9lla desaparece. Por lo cual los santos predicadores, para poder amar perfectamente a sus pr\u00f3jimos, desearon no amar nada en este mundo, no apetecer nada jam\u00e1s, no poseer nada con ambici\u00f3n. A los cuales viendo Isa\u00edas dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes son esos que vuelan como las nubes y como palomas a sus ventanas?\u00bb. Pues los vi\u00f3 despreciar las cosas terrenas, allegarse con su coraz\u00f3n a las celestiales, llover con sus palabras, brillar con sus milagros. Y porque la santa predicci\u00f3n y su vida sublime los ha elevado sobre las miserias terrenas, los llama nubes que vuelan. Las ventanas son nuestros ojos, porque por ellos el alma ve lo que desea exteriormente. La paloma es un sencillo animal ajeno a la hiel de la malicia. Como palomas, pues, est\u00e1n a sus ventanas, porque nada desean en este mundo, porque todo lo miran desinteresadamente y no son atra\u00eddas por el deseo de apoderarse de lo que ven. Mas, por el contrario, el milano y las dem\u00e1s aves que no son palomas est\u00e1n a sus ventanas anhelantes, con el deseo de rapi\u00f1ar de lo que ven con los ojos. <\/p>\n<p>Puesto que, hermanos amad\u00edsimos, celebramos la fiesta de Santiago Ap\u00f3stol, debemos imitar lo que adoramos. Demuestre el obsequio de nuestra devoci\u00f3n el perseverante entusiasmo de la mente, despreciemos las cosas terrenas, dejando las temporales, consigamos las eternas. Si a\u00fan no podemos dejar los bienes propios, por lo menos, no apetezcamos los ajenos. Si a\u00fan nuestro coraz\u00f3n no est\u00e1 inflamado del fuego de la caridad, tenga en su ambici\u00f3n el freno del temor; para que creciendo por los pasos del provecho propio, conteni\u00e9ndose de ambicionar lo ajeno, llegue alguna vez a despreciar los propios bienes. Lo cual se digne concedernos Aquel cuyo reino e imperio permanece hasta el fin por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Libro I Capitulo XIX<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>30 DE DICIEMBRE SE CELEBRA LAFESTIVIDAD DE&nbsp; LA VOCACI\u00d3N Y LA TRASLACI\u00d3N DE LOS RESTOS DE SANTIAGO APOSTOL, HIJO DE ZEBEDEO<\/p><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Lecci\u00f3n del Libro de la Sabidur\u00eda. Santiago agrad\u00f3 al Se\u00f1or y fue trasladado al para\u00edso para dar a las gentes penitencia, etc. <\/p>\n<p>Serm\u00f3n del Santo Papa Calixto sobre esta Lecci\u00f3n. Al celebrar hoy la solemnidad sagrada, hermanos amad\u00edsimos, de la elecci\u00f3n y traslaci\u00f3n de Santiago, hijo de Zebedeo, Ap\u00f3stol de Galicia, hermano de San Juan Evangelista, debemos acoger las hermosas palabras de esta bell\u00edsima lecci\u00f3n con digna y olorosa flor de exposici\u00f3n para gloria de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, pues dice la lecci\u00f3n divina: \u00abJacobo agrad\u00f3 al Se\u00f1or y fue trasladado al para\u00edso\u00bb. Fue trasladado a la tierra de los que viven, porque agrad\u00f3 a Dios en la tierra de los que mueren. Mas en el lugar que en la primera parte de este vers\u00edculo se escribe Jacobo, en los c\u00f3dices del libro de la Sabidur\u00eda se lee Henoch, porque lo que se escribe de dicho Henoch, aunque puede entenderse de Cristo, o de cualquier otro justo aleg\u00f3ricamente, sin embargo, el asunto exige que se entienda de Santiago. Mas en primer lugar se ha de examinar, \u00bfpor qu\u00e9 Henoch fue trasladado al para\u00edso porque con el profeta El\u00edas, a quien el Se\u00f1or arrebat\u00f3 igualmente por medio de un torbellino al cielo, ha de venir al fin del mundo para aplastar al Anticristo. Pero \u00bfen d\u00f3nde viven y se visten El\u00edas y Henoch, que est\u00e1n colocados fuera del siglo y viven de carne humana?. Porque el mismo que aliment\u00f3 con el man\u00e1 en otro tiempo en el desierto a los hijos de Israel, ese mismo Se\u00f1or, seg\u00fan su voluntad, los alimenta. \u00bfY por qu\u00e9 el Se\u00f1or ha de enviar hombres para aplastar al Anticristo y no \u00e1ngeles o arc\u00e1ngeles?. Porque as\u00ed como no envi\u00f3 a un \u00e1ngel, sino a un hombre, o sea: a su propio Hijo, Dios nuestro Se\u00f1or, para aplastar al diablo y librar al hombre, del mismo modo determin\u00f3 enviar hombres y no \u00e1ngeles para vencer al Anticristo. \u00bfY por qu\u00e9 hab\u00eda de enviar a hombres de la antigua Ley y no ap\u00f3stoles, que est\u00e1n m\u00e1s pr\u00f3ximos a Cristo y son m\u00e1s familiares a Dios que aqu\u00e9llos?. Porque si hubiera enviado ap\u00f3stoles u otros santos de la nueva Ley no tendr\u00eda testigos de la Ley vieja. Existen tres \u00e9pocas: una antes de la Ley, otra bajo la Ley y otra bajo la gracia del Bautismo; de todas las cuales el Hijo de Dios quiso tener testigos verdaderos en contra del Anticristo, a saber: Henoch, entre los hombres que vivieron antes de la Ley; El\u00edas, entre los que vivieron bajo la Ley; y los ap\u00f3stoles, en la \u00e9poca de gracia. Tuvo a los ap\u00f3stoles como testigos de su primera venida; tendr\u00e1 a El\u00edas y a Henoch en su segunda venida. Y \u00bfpor qu\u00e9 reserv\u00f3 para esta obra a hombres que a\u00fan tienen que morir en su carne humana?. Por ventura, \u00bfno pudo al fin de los siglos resucitar algunos de sus disc\u00edpulos, ap\u00f3stoles u otros hombres m\u00e1s santos que ellos?. Ciertamente, si quisiera, podr\u00eda hacerlo, mas si volviese a la vida hombres que ya hab\u00edan muerto no pelear\u00edan con mucha firmeza, sabiendo que ten\u00edan que volver a morir, porque temer\u00edan volver a morir otra vez. Pues la sombra de la muerte es de tanta amargura, que quien la prob\u00f3 una vez no quiere repetirla. Por tanto, Henoch, que significa consagraci\u00f3n, simboliza a Cristo, que consagr\u00f3 a su Iglesia con su sangre. Por el hecho de que Henoch agrad\u00f3 al Se\u00f1or con sus palabras, ejemplos y buenas obras, se simboliza el Unig\u00e9nito de Dios, que agrad\u00f3 a Dios su Padre en todo y por todo, como atestigu\u00f3 su mismo Padre en el monte Tabor, oy\u00e9ndolo el mismo Ap\u00f3stol, y en el Jord\u00e1n, diciendo as\u00ed de El: \u00abEste es mi hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias\u00bb. Por el hecho de que Henoch, viviendo a\u00fan en su cuerpo, fue trasladado al para\u00edso, se representa al mismo Hijo de Dios resucitado en el propio cuerpo de entre los muertos, a quien Dios Padre, despu\u00e9s de triunfar del pr\u00edncipe de los infiernos, exalt\u00f3 no s\u00f3lo al para\u00edso, sino sobre todos los ej\u00e9rcitos de los \u00e1ngeles y sobre las m\u00e1s altas cumbres de los cielos. Por el hecho de que Henoch ha de venir al fin del mundo para mover a penitencia a las gentes y para triunfar del Anticristo, se representa a Cristo que, triunfador del pr\u00edncipe de este mundo, o sea del diablo, lo ech\u00f3 fuera del mismo, seg\u00fan sus propias palabras: \u00abAhora el pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 echado fuera\u00bb. El mismo aconsej\u00f3 \u00abHaced penitencia, pues se acerca el reino de Dios\u00bb. Y como Henoch agrad\u00f3 a Dios y fue trasladado al Para\u00edso, as\u00ed Santiago, con la fe y las obras, ya que a \u00e9ste le agradan los que le temen y esperan en su misericordia, fue trasladado a la morada del para\u00edso celestial. Este, adem\u00e1s, predic\u00f3 a todos la penitencia, como est\u00e1 escrito en la ep\u00edstola de Santiago: \u00abHaced penitencia, convert\u00edos para que se borren vuestros delitos\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abFue encontrado perfecto y justo, y en el tiempo de la ira fue convertido en reconciliaci\u00f3n. Las alianzas del siglo fueron puestas en \u00e9l a fin de que no desapareciese toda carne\u00bb. Estos dos vers\u00edculos se refieren a No\u00e9; No\u00e9, que significa descanso y que es hallado perfecto y justo, representa al Hijo de Dios, que es m\u00e1s justo que todos los justos y m\u00e1s perfecto que todos los perfectos, en quien est\u00e1 la paz eterna, el descanso perenne, la tranquilidad duradera; en quien descansan las almas de los santos, como El dice a sus disc\u00edpulos: \u00abY encontrar\u00e9is descanso para vuestras almas\u00bb. Por el hecho de que No\u00e9, en el tiempo de la ira, o sea del diluvio, reconcili\u00f3 el mundo con la vida por medio del arca de madera que hizo y por el agua por medio de la cual flot\u00f3, se significa a Cristo, quien por su cruz y por medio del agua del bautismo reconcili\u00f3 el mundo perdido con Dios Padre, seg\u00fan dice San Pablo: \u00abCristo, por la sangre de su pasi\u00f3n, reconcili\u00f3 al mundo con Dios\u00bb. Y en otro escrito se dice as\u00ed: \u00abEl cordero redimi\u00f3 a las ovejas; Cristo inocente reconcili\u00f3 a los pecadores con su Padre\u00bb. Y como No\u00e9 en el tiempo del diluvio sirvi\u00f3 de testimonio para que no pudiese ser destruida toda la carne, en el tiempo de perdici\u00f3n. Pues dice el Padre as\u00ed de su Hijo por boca del Profeta: \u00abHe aqu\u00ed que lo di como testigo a los pueblos y como gu\u00eda y preceptor a las gentes\u00bb. Y el bienaventurado Job dice: \u00abEn el cielo est\u00e1 un testigo y un confidente en las alturas\u00bb. Por No\u00e9, como dijimos, se simboliza a Cristo; por el arca, la Iglesia; por el agua el bautismo de Cristo; por los muertos en el agua, nuestros cr\u00edmenes extinguidos en el bautismo; por los salvados en el arca, los fieles salvados en la Iglesia. Los que est\u00e1n fuera de la Iglesia, a saber: los herejes, los jud\u00edos, los gentiles, los excomulgados, caen dentro de la perdici\u00f3n del diluvio. Y como No\u00e9, en uno de los lados del arca, hizo una ventana, as\u00ed nuestro piadoso y humild\u00edsimo Redentor, compadeci\u00e9ndose de nuestras miserias cuando pend\u00eda en la cruz, present\u00f3 su costado para que lo abriera el soldado, a fin de que saliesen de \u00e9l torrentes estimad\u00edsimos: la sangre de la redenci\u00f3n y el agua del bautismo, con las cuales se lavan nuestros cr\u00edmenes. Por el hecho de que No\u00e9 construy\u00f3 el arca para salvar las reliquias del mundo, podemos sobrentender a Santiago, que con su predicaci\u00f3n y con su sangre derramada construy\u00f3 la Iglesia para atraer al mundo a la fe salvadora. As\u00ed, pues, para alabanza de Cristo, de \u00e9l juntamente con los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, la Iglesia, gozosa con sus m\u00e9ritos y doctrinas, canta diciendo: \u00abEstos son los que, viviendo en la carne, plantaron la Iglesia con su sangre\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abPadre excelso de multitud de naciones y no se encuentra semejante a \u00e9l en cuanto a gloria, porque guard\u00f3 la ley del Alt\u00edsimo\u00bb. Este vers\u00edculo, con los cuatro versos siguientes, se refiere a Abraham. Por Abraham, que quiere decir padre excelso y se le llama padre de multitud de naciones, debe entenderse el Hijo de Dios, que es Padre piadoso de todos los que creen en El, y no s\u00f3lo es acatado por todas gentes, sino tambi\u00e9n por los cielos y por todas las naciones. De quien el Salmista dice: \u00abExcelso sobre todas las naciones el Se\u00f1or y sobre los cielos su gloria\u00bb. Pues est\u00e1 sobre todas las cosas y est\u00e1 debajo de todas las cosas, y todo lo que existe est\u00e1 en El mismo. De quien el bienaventurado Job a uno que le hablaba dice as\u00ed: \u00abEs m\u00e1s excelso que el cielo, \u00bfy qu\u00e9 har\u00e1s?. Es m\u00e1s profundo que el infierno, \u00bfy c\u00f3mo lo conocer\u00e1s?. Mide m\u00e1s que la tierra y es m\u00e1s ancho que el mar\u00bb. Este tal y tan gran art\u00edfice, que encierra el mundo dentro de su pu\u00f1o, morando en el arca del vientre de la Virgen Mar\u00eda en otro tiempo naci\u00f3 por la salud del mundo. Este, en todo y por todo, observ\u00f3 la Ley y los mandatos de su excelso Padre. Por lo tanto, no se ha encontrado semejante a El en la gloria de los \u00e1ngeles y de los hombres, como dice el Salmista: \u00abNo hay semejante a Ti entre los dioses, Se\u00f1or, y no lo hay con relaci\u00f3n a tus obras\u00bb. Y en otro lugar: \u00ab\u00a1Oh, Dios! \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 semejante a Ti?\u00bb. Y como Abraham fue padre de muchas gentes, as\u00ed Santiago es padre y auxiliador piados\u00edsimo de muchos peregrinos que vienen a sus pies a Galicia, el cual, mientras viv\u00eda, guardaba en todo diligentemente la Ley de Dios excelso. Y no se encuentra semejante a El entre los ap\u00f3stoles en la gloria, puesto que mereci\u00f3 seguir a Cristo a los cielos, antes que los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, por la espada de Herodes; mereci\u00f3 sentarse m\u00e1s cerca de Cristo que todos los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, en elevad\u00edsimo trono. Y el Se\u00f1or estuvo en alianza con \u00e9l mismo. Como el Se\u00f1or, estuvo con Abraham en la alianza de la circuncisi\u00f3n y de la prole, as\u00ed, y a\u00fan m\u00e1s, Dios Padre y el Esp\u00edritu Santo est\u00e1n con Cristo en la gracia del bautismo y en la nueva prole de los cat\u00f3licos, y estuvo tambi\u00e9n con Santiago por la gracia de la divina predicaci\u00f3n. <\/p>\n<p>\u00abEn su carne hizo cimentar su alianza y en la prueba fue encontrado fiel\u00bb. Como Dios en la carne de Abraham estableci\u00f3 la alianza de la circuncisi\u00f3n, as\u00ed en Cristo, en Santiago y en los dem\u00e1s ap\u00f3stoles hace permanecer la alianza de la nueva gracia. Porque Abraham fue testigo e inventor de la circuncisi\u00f3n y as\u00ed los ap\u00f3stoles son tambi\u00e9n testigos de la nueva gracia del bautismo. Y como a Abraham al probarlo Dios le fue dicho: \u00abCoge a tu hijo Isaac, a quien amas, y ofr\u00e9cemelo en holocausto\u00bb, y se le encuentra fiel, as\u00ed nuestro Se\u00f1or Jesucristo, cuando el diablo le dice en la tentaci\u00f3n: \u00abTe dar\u00e9 todo esto si postr\u00e1ndote me adorares\u00bb, se muestra fidel\u00edsimo. De la misma manera, Santiago, en las tentaciones diab\u00f3licas, en la prosperidad y en la adversidad, siempre permaneci\u00f3 fiel durante su vida. Del mismo modo, nosotros, siempre que fu\u00e9semos probados por el Se\u00f1or o tentados por el diablo, debemos obrar fiel y pacientemente. De la tentaci\u00f3n del Se\u00f1or fue escrito por el Ap\u00f3stol: \u00abOs tienta el Se\u00f1or para saber si le am\u00e1is\u00bb. De la tentaci\u00f3n diab\u00f3lica decimos al Se\u00f1or en la oraci\u00f3n dominical: \u00abNo nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u00bb. Por lo tanto, vean los espa\u00f1oles, o cualquier otro cristiano, si por ventura son hechos prisioneros por los moros, que deben permanecer fieles hasta la muerte para recibir aquel premio que prometi\u00f3 el Se\u00f1or, diciendo a los fieles: \u00abEl que perseverare hasta el fin, ser\u00e1 salvo\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abPor eso, con juramento, le concedi\u00f3 descendencia en su naci\u00f3n y crecer \u00e9l como un mont\u00f3n de tierra y que se enalteciese su semilla como las estrellas\u00bb. La descendencia que el Se\u00f1or garantiz\u00f3 a la raza de Abraham es propiamente la carne de nuestro Salvador, que desciende del tronco de Abraham, la cual se asemeja a la buena semilla, porque, como de un solo grano de semilla se producen varios granos, as\u00ed de la sangre de dicha carne millares de gentes y naciones se regeneran por la gracia del bautismo. Esta, pues, creci\u00f3 como un monte de tierra, porque profetas, patriarcas, ap\u00f3stoles, m\u00e1rtires, confesores y todos los escogidos, m\u00e1s altos que las cumbres del Olimpo, el Se\u00f1or, que re\u00fane todo lo bueno, los acumul\u00f3. La semilla de Abraham es enaltecida como las estrellas, porque sobre los coros de los \u00e1ngeles es exaltado el cuerpo del Salvador. \u00abY heredaron ellos desde un mar a otro mar y desde el r\u00edo hasta los confines del orbe de las tierras\u00bb. Desde un mar a otro mar heredan los descendientes de Abraham, porque en todas partes los fieles de Cristo, por disposici\u00f3n de la divina gracia, se multiplican. Y como Abraham es tenido por padre de multitud de naciones, as\u00ed Santiago es venerado como padre piadoso de naciones de pueblos diversos, que vienen a Galicia a su santo sepulcro. Y como la semilla de Abraham, a manera de un mont\u00f3n de tierra, se aumenta y es exaltada como las estrellas, as\u00ed las naciones de peregrinos se aumentan todos los d\u00edas en la tierra y sobre las estrellas del cielo son ensalzadas con \u00e9l en la patria celestial. <\/p>\n<p>\u00abLo conoci\u00f3 en sus bendiciones y le dio la heredad y dividi\u00f3 su parte a las doce tribus\u00bb. Este vers\u00edculo, con el siguiente, se refiere a Jacob. Puesto que Jacob am\u00f3 mucho las bendiciones, el Se\u00f1or lo conoci\u00f3 y am\u00f3, como El mismo dice por el Profeta: \u00abAm\u00e9 a Jacob y tuve odio a Esa\u00fa\u00bb. Jacob cubri\u00f3 sus manos y la desnudez del cuello con pieles de cabrito, neg\u00f3 ser \u00e9l mismo, cambi\u00f3 su nombre y su habla, fingi\u00f3 la figura de su hermano, dijo una mentira, da\u00f1\u00f3 a su hermano, enga\u00f1\u00f3 a su padre para lograr ser bendecido por \u00e9l. En el monte de Betel lucha toda la noche con el \u00e1ngel, hasta quedar cojo, para conseguir la bendici\u00f3n del Se\u00f1or. Por lo cual vio al Se\u00f1or en la cima de la escala, y el Se\u00f1or lo conoci\u00f3. As\u00ed nosotros tambi\u00e9n debemos cubrir nuestras almas, que el maligno enemigo desnud\u00f3 de las virtudes santas y de la felicidad del Para\u00edso por la ca\u00edda en el vicio, con la penitencia de la muerte y la mortificaci\u00f3n de la carne, para merecer ser bendecidos por Dios, nuestro Padre. Tambi\u00e9n con aquel \u00e1ngel que es \u00ab\u00e1ngel del gran consejo\u00bb, a saber, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, debemos luchar, no con las armas del vano poder, sino con continuas oraciones, frecuentes ayunos, con limosnas y predicaciones divinas, para merecer ser bendecidos por el Se\u00f1or, no en el monte Betel, sino en el cielo. La heredad que el Se\u00f1or da a Jacob es aleg\u00f3ricamente el pueblo cristiano, que Dios Padre dio a su Unig\u00e9nito. Acerca de la cual la misma Verdad dice: \u00abDigno de alabanza es el pueblo a quien el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos bendijo diciendo: Israel, t\u00fa eres obra de mis manos, t\u00fa eres mi heredad\u00bb. De esta misma heredad dice el Salmista: \u00abMi heredad es preclara para m\u00ed\u00bb. El heredero de esta heredad es el Hijo de Dios, seg\u00fan el dicho del Ap\u00f3stol: \u00ablo constituy\u00f3 heredero universal, y por El hizo los siglos\u00bb. Esta heredad es la familia cristiana, la cual el Se\u00f1or dividi\u00f3 para su Hijo en doce tribus, porque el Se\u00f1or las separ\u00f3 para s\u00ed de los herejes, de los jud\u00edos y de los gentiles infieles, habi\u00e9ndoles enviado a los doce ap\u00f3stoles para la predicaci\u00f3n. Cuando se divide una cosa, se recibe parte y parte se da. As\u00ed, el Se\u00f1or ahora y en el d\u00eda del \u00faltimo juicio despreciar\u00e1 la parte de los malvados y recibir\u00e1 la de los buenos. Por eso en el Viejo Testamento est\u00e1 escrito: \u00abOs he separado de los dem\u00e1s pueblos para que se\u00e1is m\u00edos\u00bb. Y en otro lugar: \u00abSi separas lo precioso de lo vil, ser\u00e1s como mi propio rostro\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abAnd he preserved for himself merciful men who found favor in the eyes of all flesh.\u00bb Jacob, for whom the Lord preserved men of mercy, that is, his twelve sons, the twelve patriarchs of the world, symbolizes the Son of God, for whom God the Father faithfully preserved, as men of mercy, for now and for the future, the twelve apostles. Like the Son himself, he prayed to the Father for them, saying, \u00abHoly Father, preserve in your name those whom you have given me.\u00bb And elsewhere he tells them, \u00abNot a hair of your head shall perish.\u00bb And like the twelve patriarchs, the twelve apostles found favor in the eyes of the true Divinity of Christ, the Son of God. Jacob, who saw the Lord on Mount Bethel, represents James, who saw the Lord on Mount Tabor transfigured in the divinity of the Father. Jacob means supplanter, because he, supplanting his brother to fraudulently receive the Father&#039;s blessing, represents our James, who supplanted human vices, sometimes in himself through mortification of the flesh, sometimes in others through preaching the divine word. <\/p>\n<p>\u00abBeloved of God and of men, whose memory is blessed.\u00bb This verse refers to the person of Moses. Moses, which means \u00abwatery,\u00bb because he was found in the water, and who is beloved of God and of men, represents Christ the Son of God, who was watery, since through the water of baptism and the blood of his passion he gave the kingdom of heaven to the faithful, and is found in the water, since he gives his grace to penitents through sweet rivers of tears. For thus he himself says through the Prophet: \u00abSeek the Lord while he may be found.\u00bb In him resides the love of the Father and of men. If Christ is loved by God and by men, then man is united by love to God himself; the human is united to the divine. Oh, how beautiful and glorious it is, brothers, to love our glorious Redeemer, whom God the Father loves! Just as a husband unites with his wife in love in the bridal chamber, our love unites with the Father&#039;s love in Christ. When we love Christ with the love due to Him, we are united with Him. Through the sin of the first man, we were separated from God, but through the love of Christ, we are united with Him. As long as our love is in Christ, God the Father is with us, and we with Him. We must practice good, according to the Apostle, &quot;not only before God, but also before men,&quot; so that we may merit to be loved for the love of God and neighbor before God and before men. Our father James is loved by God, since, having been chosen by the Lord on this day by the Sea of Galilee, he is worthily crowned for his merits in the throne of heaven. He is also loved in this world by men, since throughout the four corners of the earth he is loved, invoked, adored, and honored by all the faithful, and moreover, he is visited in Galicia. Therefore, may that most pious Apostle of Christ, whose feast of his calling and translation we celebrate, deign to help us in all our needs and lead us to the heavenly kingdom, through the grace of our Lord Jesus Christ, who with the Father and the Holy Spirit lives and reigns, God, for ever and ever. Amen.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Book I Chapter XX<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>JANUARY 5TH, OCTAVE OF THE TRANSLATION OF SAINT JAMES<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">A lesson from the Holy Gospel according to Saint Matthew. At that time, as Jesus was walking beside the Sea of Galilee, he saw two brothers, James, son of Zebedee, and John, his brother, mending their nets in the boat with their father Zebedee, and he called them. Immediately they left their nets and their father and followed him, etc. <\/p>\n<p>Exposition of Saints Jerome and Augustine, Gregory and Callixtus on this same Lesson.\u2014As we celebrate the feast of the election and translation of Saint James, let us expound, brothers, the lesson of the Holy Gospel so that your love may learn how our exalted Patron Saint James, shepherd and guide of the people of Spain and Galicia, called by the Lord, left earthly things and merited to enter the company of the Savior, so that, in invoking him, your lives may have a salutary example. The Evangelist recounts, then, that our Savior, walking by the Sea of Galilee, saw two brothers, James the son of Zebedee and John, his brother, and called them. He called James the son of Zebedee to distinguish him from the other James, son of Alphaeus. <\/p>\n<p>Saint Jerome. These two brothers, sons of Zebedee, namely James and John, bear ancient names befitting their merits. James means &quot;supplanter,&quot; and John means &quot;he in whom is grace, the grace of the Lord.&quot; For James not only supplanted the cares of the flesh in the face of the Lord&#039;s call, but he gloried in having despised that very flesh when he was slaughtered by Herod. John, by the grace of his principal love, which he had merited through his glorious virginity, reclined on the breast of his Redeemer on the day of the Last Supper. These two brothers, leaving their father in the body, followed their true Father, our Savior, to this day. According to the Gospel of Saint Mark, they were called Boanerges, that is, sons of thunder, by the Lord, because &quot;as the voice of thunder resounds across the whole earth, so their voice went out over all the earth, and their words reached to the ends of the world.&quot; And rightly they are called sons of thunder, for one of them, thundering from the sky, uttered that theological voice that no one before had been able to pronounce: \u00abIn the beginning was the Word, and the Word was with God, and God was the Word.\u00bb It was so overwhelming with the weight of such power that, had it wished to thunder again, not even the world itself could have endured the sound. But both, many times separately and especially to Mount Tabor, were deemed worthy to be taken by the Lord, and on another occasion they were worthy to hear the terrifying sound from the cloud: \u00abThis is my beloved Son; listen to him.\u00bb. <\/p>\n<p>Saint Augustine. But one might ask how the Lord called two apostles from the boats, first Peter and Andrew, and then, a short distance away, two other brothers, sons of Zebedee: this is how Matthew and Mark narrate it. Luke, on the other hand, says that both boats were filled with that great catch of fish, and mentions James and John, sons of Zebedee, as Peter&#039;s companions. They were called to help him because they could not haul in the nets, which were so full. And these two, in turn, marveling at the great quantity of fish they had caught, when the Lord said to Saint Peter, &quot;Do not be afraid; from now on you will be catching men,&quot; followed him after bringing their boats ashore. Therefore, it must be understood that this event, which Luke has recounted, took place first, and that they were not called by the Lord at that time, but rather that Saint Peter was simply told that he was to be a fisher of men, which did not mean that he would no longer catch fish. We read that they were fishermen even after the Lord&#039;s Resurrection. He told them, then, that from then on he would be a fisher of men, but he did not say that he would no longer be a fisher of fish. This leads us to interpret that they returned to fishing, according to their custom, and then what Matthew and Luke recount happened: he called them two by two and commanded them to follow him. First two, Peter and Andrew; then the other two, James and John, the sons of Zebedee. So they left their boats, without bothering to bring them ashore, as if they were going back; however, they followed him as one who calls them and commands them to follow him. It continues: &quot;So they left their boats and their father and followed him.&quot;. <\/p>\n<p>Callixtus. The blessed James and John, hearing the gentle voice of the Lord by the Sea of Galilee, immediately left their nets and their own father, and followed the Redeemer of the world, leaving us an example for our salvation. For just as they, at the sound of a single command, leaving earthly possessions, imitated our Savior, so too we, who have been called by the admonitions and example of the Lord, must put aside earthly possessions and unite ourselves to our Savior through good works. If, then, they immediately followed the Savior upon hearing the voice of the Lord, what can be said of us, who have as many teachers as miracles and examples we read in the writings of the ancient Fathers, and yet we are reluctant to follow the Lord? <\/p>\n<p>Saint Gregory. The Lord calls us by Himself; He calls us through the apostles, He calls us through the angels, He calls us through the prophets; often He calls us through the miracles of the saints, often through chastisement. Sometimes He calls us through the prosperity of worldly goods, other times through adversity, and yet our proud nature refuses to willingly relinquish what it must lose each day against its will. We neither submit to the precepts, nor do we amend ourselves through the scourge. But perhaps someone might say to themselves, regarding the Lord&#039;s call: James and John, being simple fishermen as they were, what and how much did they give up, if they had hardly anything? But in this, beloved brothers, we should consider attachment rather than money. Those who gave up nothing for themselves gave up much. Those who, even if it was little, gave up everything gave up much. Certainly, we not only anxiously possess what we have, but we also ambitiously seek what we have least of. For this very reason, James and John gave up much by renouncing the desires of possessions. For those who follow him, one gives up as much as one covets for those who do not. Therefore, no one, when he sees others giving up much, should say to himself, \u201cI want to imitate those who despise this world, for I have no possessions to give up.\u201d For you, brothers and sisters, give up much wealth if you renounce the desires of the flesh. <\/p>\n<p>Calixtus. But there are many who left great possessions; however, they retained carnal desires, of which Ananias and Sapphira are an image, who hid the money from the sale of the field, receiving the curse of death from the holy Apostle Peter. <\/p>\n<p>Saint Gregory. Behold, our holy merchants James and John purchased the lives of angels with the surrender of their nets and their boat. Though you have no price tag, O man, nevertheless, the Kingdom of God is worth as much as what you possess. It was worthwhile for Zacchaeus to give half his estate, it was worthwhile for the widow those two minutes, it is worthwhile for another a cup of cold water, it was worthwhile for James and John to abandon their nets and their father. So it will be worthwhile for you as well when you give something for the attainment of the heavenly kingdom. One may ask, why did Peter and Andrew, James and John, who had been fishermen before their conversion, return to fishing afterward, given that Truth says, \u00abNo one who puts a hand to the plow and looks back is fit for the kingdom of God\u00bb? We read, then, that they, as already stated, fished after their conversion. How, then, did they again desire what they had left behind? But if we possess the virtue of discernment, it is easily seen. For there is certainly no wrong in returning after conversion to what was sinless before conversion. We know that Peter was a fisherman, while Matthew was a tax collector. And after his conversion, Peter went back to fishing, but Matthew did not return to his profession as a tax collector. For it is one thing to earn a living as a fisherman and quite another to increase one&#039;s wealth through excessive profit as a tax collector. There are many businesses that can be conducted without sin, or with very little, or with none at all. On the other hand, what incites sin must, after conversion, be something we do not return to. <\/p>\n<p>Calixtus. Behold, brothers, we have heard how some earthly fishermen were called by the Lord and converted to Him; but let us see how they became fishers of souls. After Peter and Andrew, James and John heard, \u00abFollow me, and I will make you fishers of men,\u00bb they wove for themselves from the Old and New Testaments a net of Gospel doctrines and cast it into the sea of this age, which to this day stretches out in the midst of the waters, gathering from the salty and bitter depths all that falls into it, good fish and bad; that is, good and bad men, for God shows no partiality. Oh, how admirable is the calling of Christ and worthy of His inspiration, by which the holy apostles deserved to leave earthly goods and accompany the Savior! Thus, the fishers of earthly fish deserved to be made fishers of souls. Today the prophecy of Jeremiah was fulfilled, who said, \u00abBehold, He will send you many fishers of men.\u00bb. <\/p>\n<p>Saint Gregory. The very fishermen of the Lord brought the fish of faith to the shore, for they showed the faithful, through the voice of holy preaching, the perennial and eternal homeland. They did this with words, they did this with letters, and they do this every day with the sign of the miracle, for miracles are frequently performed at their tombs. The sick come and are healed, the blind are enlightened, the lame rise, the possessed are set free, the sorrowful are comforted, and, what is more, the prayers of the faithful are heard and the chains of sin are broken. Every time, then, that through their preaching or miracles we are converted to the love of eternal life, every time we separate ourselves from the tumult of earthly things, what else happens but that, caught in the net of faith, like fish, we are brought to the shore? It continues: &quot;And Jesus went throughout all Galilee, teaching in their synagogues and proclaiming the gospel of the kingdom and healing every disease and sickness among the people.&quot;. <\/p>\n<p>Calixtus. Compassionate and merciful is the Lord, who makes the sun rise on the good and the bad, and sends rain on the just and the unjust. Taking the form of a servant, He came to walk His path and fulfill the will of His Father, and He also chose to show the very form of His body to the good and the bad. So that the sick and weak, who could not come into His presence, might be helped by the goodness of His humanity, though His invisible divinity was nowhere absent. So that all who saw His works or heard His preaching might believe in Him, once His authority was proven, and be healed both bodily and spiritually. On the other hand, those who did not believe deserved the judgment of the Almighty upon double guilt. \u00abAnd His fame spread throughout all Syria, and all those afflicted with various diseases and torments, those possessed by demons, lunatics, and paralytics offered Him, and He healed them.\u00bb Not the true (sick) lunatics, but those believed to be lunatics, deceived by demons, who, observing the phases of the moon, sought to insult the creature so that the blasphemies would redound against the Creator. Matthew, after the calling of the disciples, whom the Lord invited, while they were fishing, to follow him, recounts that he traveled throughout Galilee teaching in the synagogues and healing every disease. And that, the crowds gathered around him, he went up the mountain and gave that lengthy sermon. This suggests that what Mark tells us happened then, after the calling of those disciples, when he traveled throughout Galilee and taught in the synagogues. He also mentions the healing of Peter&#039;s mother-in-law, which he had previously omitted, although he was not to include in his account everything he had left out. And great crowds followed him from Galilee, the Decapolis, Jerusalem, Judea, and beyond the Jordan. We will come to know this fourfold multitude that followed the Lord through the Gospel. One group consisted of those who, with faith and heavenly love, joined his teaching, like the apostles and the other faithful whom we call disciples. Another group consisted of the infirm and sick who, having been healed of their illnesses, followed the Lord, whom he helped both inwardly and outwardly. The third group consisted of those who followed the Lord because of his fame and good name, wanting to see what works he performed, so that, after seeing and hearing, they might know whether to believe or not. The fourth group consisted of those who, driven by envy, tried to discredit the Lord&#039;s work, to catch him in some slip of his preaching and accuse him before the rulers, in order to hand him over to death, as they did when he allowed it, not when they desired it. Since we celebrate two solemnities on this day, the election and the translation of the image of Saint James, brothers and sisters, we must imitate what we celebrate. If James left his father, his boat, and all earthly possessions and followed the Lord to the mansion of the heavenly kingdom, through the triumph of his martyrdom, we too must despise temporal goods, so that, persevering in good works, we may follow the Lord to the throne of stars on which he sits, as blessed Saint James ordained. May our Lord Jesus Christ, whose kingdom and dominion endures until the end, grant us what He deigns to grant us, forever and ever. Amen.&nbsp;<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Book I Chapter XXI<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>THE OFFICE OF THE FEAST OF SAINT JAMES THE APOSTLE, ORDERED BY POPE CALIXTUS FOR JULY 24, THE VIGIL OF SAINT JAMES, BEGINS.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Chapter for Matins. James, a servant of God and of our Lord Jesus Christ, to the twelve tribes scattered abroad: Greetings. <\/p>\n<p>Chapter for Terce. Santiago in his days did not fear the prince, and no one surpassed him in power, nor did anyone&#039;s word prevail against him. <\/p>\n<p>For the sixth. In his life he performed prodigies and worked miracles in his death; he showed future and hidden events before they happened. <\/p>\n<p>Chapter for Nona. In every mouth, like honey, her memory will taste sweet, and like music at a wine feast. <\/p>\n<p>Eighth day before the Kalends of August (July 25). Chapter for the Vespers of St. James. It says: King Herod set his hands to afflict some of the Church and beheaded James, the brother of John, with the sword. <\/p>\n<p>Chapter for Matins. He who had denounced James to the judge for martyrdom, moved to penance, confessed himself to be a Christian. <\/p>\n<p>For the third. As he was being led along the road, Josiah begged James to forgive him. <\/p>\n<p>Chapter for Sext. But James, reflecting for a moment, said to him: Peace be with you, and he kissed him and so both together were beheaded. <\/p>\n<p>Chapter for the ninth. Santiago conquered the mobs not with the strength of his body, nor with powerful armor, but with the word he subdued the one who mistreated him. <\/p>\n<p>Chapter for Vespers. Jesus called James, son of Zebedee, and John, brother of James, and gave them the name Boanerges, which means sons of thunder. <\/p>\n<p>Furthermore, another chapter. James was great according to his name; the greatest among God&#039;s chosen ones for salvation, in attacking the insurgent enemies who sought to seize the inheritance of Israel. <\/p>\n<p>Another Chapter. About the same time Herod set his hands to afflict some who belonged to the church. He beheaded James, the brother of John, with the sword. <\/p>\n<p>Chapter. Immediately the angel of the Lord struck Herod, and he died, consumed by worms, because he did not give honor to God.&nbsp;<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><b>Book I Chapter XXII<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>JULY 24, VIGIL OF ST. JAMES. RESPONSORIALS OF ST. JAMES TAKEN FROM THE GOSPELS BY POPE CALLIXTUS<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p>Come, let us worship the Lord, King of Kings, in these holy vigils of St. James. Psalm. Come, let us celebrate\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Hymn of Saint James composed by Fulbert, Bishop of Chartres. Let the faithful people rejoice,<br \/>Let the heavenly choir sing,<br \/>the glory of the apostles<br \/>Let them celebrate eternally.<br \/>In whose choir Santiago<br \/>shines like the first,<br \/>by the sword of Herod <br \/>The first one went up to heaven. <br \/>James son of Zebedee, <br \/>the one who is called Greater,<br \/>that miracles by the thousands <br \/>in Galicia it is carried out. <br \/>whose splendid temple <br \/>all the people coming<br \/>from all over the world<br \/>They proclaim the glory of God.<br \/>Armenians, Greeks, Apulians, <br \/>Angles, Gauls, Dacians, Frisians, <br \/>nations, languages, and tribes <br \/>They come with donations.<br \/>From the Father and the Son, the zeal <br \/>and of the Holy Spirit,<br \/>bathe our hearts <br \/>With the help of Saint James. Amen. <\/p>\n<p>I sing in the first tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. O venerable Apostle of Christ, James, propagator of the pious commandments of God, receive the offerings of your people and deign to intercede for us before the Lord!. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Psalm. Confess the Lord and call upon Him\u2026 Psalm. Confess. Psalm. Confess III. <br \/>V. Pray for us, James. <br \/>R. So that we may be worthy\u2026 <\/p>\n<p>Words of Saint Mark. Song in the first tone. <br \/>R. <\/p>\n<p>The Redeemer gave Simon the name Peter and James and John the names Boanerges. <br \/>V. <\/p>\n<p>When Jesus was about to go up the mountain, he called James and John to him and gave them the name Boanerges. <\/p>\n<p>Words of Saint Mark. Song in the second tone. <br \/>R. Jesus called James and John Boanerges, which means sons of Thunder. <br \/>V. <\/p>\n<p>Just as the sound of thunder makes the earth tremble, so the whole world trembled at their voices. What does &quot;son&quot; mean? <\/p>\n<p>Prayer of Pope Callixtus. Chant in the seventh tone. <br \/>R. <\/p>\n<p>Most merciful God, who has brought us to the solemnity of the blessed James, grant, we pray, that we may celebrate it with purity of heart and body. <br \/>V. <\/p>\n<p>Deliver us from vices and adorn us with eternal virtues, so that we may merit to enjoy with Him the solemnities of paradise. Grant that\u2026 Glory to the Father, and to the Son, and to the Holy Spirit. Grant that\u2026 <\/p>\n<p>V. He imposed them on James and John <br \/>R. The names of Boanerges, Alleluia, Alleluia. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/tALaudes.gif\" \/> <br \/>Words of Saint Mark. Song in the first tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus gave Simon the name Peter, and James and John the names Boanerges. Alleluia. Psalm. Have mercy on me, O Lord\u2026 Words of Saint Mark. Chant in the second tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus called James and John Boanerges, which means sons of thunder, alleluia. Psalm. Lord, refuge\u2026 Words of Pope Callixtus. Chant in the third tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. As the voice of thunder makes the earth tremble, so the whole world trembled at their words. Psalm. My God, my God, to you\u2026 Words of Saint Jerome. Chant in the fourth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Rightly are they called sons of thunder, for one of them, thundering from heaven, uttered the voice: In the beginning was the Word. Psalm. Hear, O heavens, what\u2026 Words of Saint Jerome. Song in the fifth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. James and John, hearing a terrifying thunder from the cloud on Mount Tabor: This is my beloved Son, listen to him. Psalm. Praise the Lord from the heavens\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. James of God and of our Lord (as above). <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Hymn of Saint James, published by Don Fulberto, Bishop of Chartres. <br \/>Oh kind Saint James, <br \/>that you are a blood brother <br \/>of Saint John the Evangelist, <br \/>Pray for us earnestly! <br \/>Well, your name is imposter, <br \/>supplants our sins <br \/>and offer us your holy prayers <br \/>go to heaven with the saints. <br \/>From the Father and the Son, the zeal <br \/>and of the Holy Spirit, <br \/>bathe our hearts <br \/>With the help of Saint James. Amen. <br \/>Words of Saint Mark. Song in the 8th tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. As Jesus went up the mountain, he called James and John to him and gave them the names Boanerges. Alleluia. Psalm. Blessed\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus gave them\u2026 <br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/tATercia.gif\" \/> <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus called\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. Santiago in his days\u2026 <br \/>R. Pray for us, blessed James. Alleluia. Alleluia <br \/>V. That we may be made worthy of the promises of Christ. Alleluia. Alleluia. Glory to the Father\u2026 Pray for us\u2026 <\/p>\n<p>V. Jesus named them, (as above). <br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/tASexta.gif\" \/> <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. So then\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. In his life he performed miracles (as above). <br \/>A. Jesus named James and John, hallelujah. <br \/>V. The names of Boanerges, alleluia, alleluia. Glory to the Father\u2026 He gave them\u2026 <\/p>\n<p>V. So Herod beheaded James. <br \/>R. Brother of John, with the sword, hallelujah. <br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/tANona.gif\" \/> <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. No wonder, children\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. Like honey in every mouth\u2026 (same as above). <br \/>R. So Herod beheaded James, hallelujah, hallelujah. <br \/>V. <\/p>\n<p>Brother of John, with the sword, hallelujah, hallelujah. Glory to the Father\u2026 He slaughtered, then\u2026 <br \/>R. According to\u2026 <\/p>\n<p>Evangelical Responsories of the Blessed Saint James, selected by the Blessed Pope Callixtus, with their antiphons and hymns, to be sung on the feasts of the martyrdom and translation of the same Saint James. His martyrdom is celebrated on July 25th, and his translation and veneration on December 30th. Words of Callixtus. Chant in the first tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. At the tomb of James the sick come and are healed, the blind are enlightened, the lame rise, the possessed are freed, the sorrowful are comforted, and what is more, the prayers of the faithful are heard; there strange nations from all climes flock together, bringing gifts of praise, alleluia. Psalm. Praise, children\u2026 Words of Callixtus. Chant in the second tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Oh, with what holiness and grace James shines in heaven, since with the power of God he works so many miracles on earth! No one can recount how many blessings he bestows on those who ask him with all their heart. Psalm. Praise the Lord, all you nations\u2026 Words of Callixtus. Chant in the third tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Let the people of Galicia rejoice, for they deserved to have Saint James as their guide and shepherd; let all the western nations and all the islands ennobled by such a great patron rejoice: let Samaria be glad, filled with his memory; let Jerusalem be happy, reddened with his blood; let all, celebrating his feast, say: Glory to you, Lord. Psalm. Praise, O soul\u2026 Words of Callixtus. Song in the fourth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Most holy Apostle James, fervently pray to Christ for the salvation of all people, you who help those in danger who call upon you; both at sea and on land, help us now and in the hour of danger of death. Psalm. Praise the Lord, for he is good\u2026 Words of Callixtus. Chant in the fifth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. James, hope of servants, grant the long-desired life to your loved ones, so that we may be worthy to join the heavenly legions among the stars. Psalm. Praise, Jerusalem\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. He sent, it says, Herod (as above). <br \/>R. While the Savior was\u2026 <br \/>V. So, then\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Hymn of Saint James composed by Don Guillermo, Patriarch of Jerusalem, to be sung at vespers and lauds: <\/p>\n<p>Joyful people in all the churches <br \/>Offer devout praises to Christ, <br \/>By overcoming the devil&#039;s schemes, <br \/>It restored our old friendships <br \/>That we will receive heavenly thanks. <\/p>\n<p>In the fragrance of their burning love <br \/>Santiago by the Sea of Galilee, <br \/>For he despised his father, his boat, and his nets, <br \/>Leaving aside the most, the least, <br \/>And He sowed new life everywhere. <\/p>\n<p>Who by Jesus called Boanerges <br \/>He deserved to behold transfigured <br \/>To Christ in radiant majesty <br \/>And the one who wanted to sit at his right hand <br \/>And he taught both Jews and Gentiles.<\/p>\n<p>The word of God was the wand <br \/>Thus he broke the hindrance of the idols, <br \/>Confirming the people in the creed, <br \/>Providing health remedies to the sick, <br \/>Raising the dead for centuries. <\/p>\n<p>In preaching the King, give everything to everyone., <br \/>His apostolic mission fulfilled, <br \/>He suffered death by the sword under Herod. <br \/>And in martyrdom he was the first apostle <br \/>And it has the privilege of a crown. <\/p>\n<p>But then an angel wounds Herod <br \/>And the worms devour their flesh<br \/>And the soul suffers its just deserts. <br \/>While Santiago in Compostela, where <br \/>His body is there, receiving worthy praise. <\/p>\n<p>For the victory of such a great soldier, <br \/>Which the Church praises with songs, <br \/>Glory to the Father, and to the Son, and to the Holy Spirit, <br \/>And may we persevere in doing good. <br \/>To enjoy the heavenly homeland. Amen. <\/p>\n<p>V. Pray for us, blessed James. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Let us celebrate the honorable feast of our exalted patron, the Apostle of the Lord, James, on this day, with humble fervor, so that through his fruitful prayers we may be worthy to be delivered from all evil. Psalm. Glorify\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Prayer. God grant the present (as above). <br \/>Words of Saint Gregory. Song in the 5th tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Alleluia, most holy James, alleluia; intercede for us, alleluia, alleluia. Psalm. When he called\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Hymn. Sing the chorus (as above). <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Chapter. You, therefore, are in us, Lord\u2026 <br \/>V. Protect us, Lord\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Fruitful light of perpetual light, Saint James the Apostle, illuminate the shameful intimacies of your servants so that they may spend the days of this world in such a way as to attain eternal life. Psalm. Now you send\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Prayer. God, who this night (as above).&nbsp; <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Come, all you Christians, let us worship Christ, the eternal King, who wondrously adorned his apostle James. Psalm. Come, let us praise\u2026 <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Hymn of Saint James composed by Don Guillermo, Patriarch of Jerusalem, to be sung after the &quot;Come&quot;: <\/p>\n<p>Numerous, <br \/>jubilant <br \/>and joyful <br \/>the gathering of the faithful, <br \/>celebrating, <br \/>modulating <br \/>and singing <br \/>express your emotion. <\/p>\n<p>These days, <br \/>in which pious <br \/>melodies <br \/>They give just praise, <br \/>dedicated,<br \/>exalted <br \/>sublimated <br \/>Santiago will be the one. <\/p>\n<p>Give it to the flight <br \/>earth and sky <br \/>joy, longing <br \/>and let us applaud together; <br \/>more singing <br \/>and listening <br \/>and approving <br \/>with pure devotion. <\/p>\n<p>Turn up the sounds <br \/>of songs <br \/>to regions <br \/>where the Creator dwells, <br \/>and here it plays <br \/>and there it thunders <br \/>and fill it <br \/>everything, his holy praise. <\/p>\n<p>Let these <br \/>grand celebrations <br \/>always honest, <br \/>but happy at the same time; <br \/>Let us exalt, <br \/>Let us consecrate <br \/>and let us praise <br \/>the singular victory. <\/p>\n<p>Everyone <br \/>a jocundo <br \/>and deep <br \/>joy he has to feel today, <br \/>to the charm <br \/>of this saint <br \/>of which so much <br \/>Worthy of him, one can hear. <\/p>\n<p>Oh admirable <br \/>desirable<br \/>And commendable!<br \/>Oh, happy holiday!<br \/>Oh, my admired one, <br \/>celebrated <br \/>and esteemed <br \/>Jacobean solemnity! <\/p>\n<p>Trinity, <br \/>unit <br \/>and Deity, <br \/>praised thirst also, <br \/>by triumphant, <br \/>prevailing <br \/>and reigning <br \/>in heaven forever. Amen. Words of Saint Matthew. Song in the first tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus our Lord saw the two brothers, James and John, sons of Zebedee, mending their nets in the boats with Zebedee their father, and he called them. Psalm. The heavens sing\u2026 Words of Saint Matthew. Chant in the second tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. \u201cCome, follow me,\u201d Jesus said to James and John, \u201cand I will make you fishers of men.\u201d Psalm. Bless the Lord\u2026 Words of Saint Matthew. Chant in the third tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. James and John, immediately leaving their nets and their father, followed the Redeemer, alleluia. Psalm. He spoke\u2026 Words of Saint Mark. Song in the fourth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus called James, son of Zebedee, and John his brother, and named them Boanerges. Psalm. All nations\u2026 Words of Saint Matthew. Chant in the fifth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Jesus took the blessed James alone up a high mountain and was transfigured before him. Psalm. Hear my prayer, O Lord\u2026 Words of Saint Mark. Chant in the sixth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. James and John said to Jesus: Grant that in your glory one of us may be at your right hand and the other at your left. Psalm. Hear, O God, my prayer\u2026 Words of Saint Mark. Chant in the seventh tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. But Jesus said to James and John, \u201cCan you drink the cup that I am about to drink?\u201d They answered him, \u201cWe can.\u201d Psalm. We will confess to you\u2026 Words of Saint Gregory. Chant in the eighth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. You already love the place of glory, but first you must train yourselves on the path of suffering. Psalm. The Lord reigns, let him rejoice\u2026 Words of Saint Luke. Chant in the first tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Herod laid hands on some of the Church; he put James, the brother of John, to death with the sword. Psalm. God reigns, let them be angry\u2026 Words from Ecclesiastical History. Chant in the second tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. The King&#039;s crime, perpetrated in the person of the Apostle, admits no delay in vengeance, but the avenging hand of God is immediately revealed. Words from Ecclesiastical History. Song in the fourth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Immediately the angel of the Lord punished Herod, because he had not given glory to God and had murdered James, and he died, wormy and full of worms, alleluia. Words of Pope Callixtus. Chant in the fifth tone. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/facsimil.club\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/BolaAmarilla.gif\" \/> Antiphon. Great Saint James, for your name means &quot;supplanter,&quot; deliver us from vices with your fruitful merits. Prayer of Saint Gregory <br \/>V. Pray for us, blessed James. <br \/>R. So that we may be worthy of God&#039;s grace. <\/p>\n<p>From the Gospel of Saint Mark <br \/>V. Jesus appointed James and John <br \/>R. The name of Boanerges. <\/p>\n<p>From the Acts of the Apostles <br \/>V. Herod beheaded James <br \/>R. Brother of John, with the sword, hallelujah, hallelujah. <\/p>\n<p>From the Book of Wisdom <br \/>V. Santiago was great. <br \/>R. According to his name, hallelujah, hallelujah. <\/p>\n<p>From the Book of Wisdom <br \/>V. It was directed by God. <br \/>R. For the penance of the people, hallelujah, hallelujah. <\/p>\n<p>From the Book of Wisdom <br \/>V. In his life he performed miracles. <br \/>R. And in his death he performed miracles, hallelujah, hallelujah.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<\/div>\n<p class=\"club-cta-calixtino\"><strong>Are you interested in the Codex Calixtinus?<\/strong> See the <a href=\"\/en\/tienda\/facsimiles\/edicion-facsimil-del-iacobus-codex-calixtinus\/\">facsimile edition of the Iacobus Codex Calixtinus<\/a> and the <a href=\"\/en\/tienda\/libros\/libro-v-guia-del-peregrino-medieval-traduccion-al-castellano\/\">Spanish translation of Book V<\/a> in the Club store.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro I Capitulo XVII SERM\u00d3N DEL SANTO PAPA CALIXTO EN LA SOLEMNIDAD DE LA ELECCI\u00d3N Y TRASLACI\u00d3N DEL SANTIAGO AP\u00d3STOL QUE SE CELEBRA EL 30&#8230;<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":1852,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77,100],"tags":[],"class_list":["post-1773","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-codice-calixtino","category-traduccion"],"aioseo_notices":[],"aioseo_head":"\n\t\t<!-- All in One SEO Pro 5.0.4 - aioseo.com -->\n\t<meta name=\"description\" content=\"Libro I Capitulo XVIISERM\u00d3N DEL SANTO PAPA CALIXTO EN LA SOLEMNIDAD DE LA ELECCI\u00d3N Y TRASLACI\u00d3N DEL SANTIAGO AP\u00d3STOL QUE SE CELEBRA EL 30 DE DICIEMBRE.El d\u00eda venerando de la festividad de Santiago Ap\u00f3stol, hermanos, hoy ha amanecido para el mundo: saltemos de gozo y alegr\u00e9monos de \u00e9l. 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